'Gracias a todos los que se han sentido apenados por la muerte de mi hermana pequeña', dijo la Princesa

Doña Letizia se dirigió a las cámaras con la voz quebrada tras haber dicho adiós para siempre a Erika

Nadie se lo esperaba, pero la Princesa de Asturias no quiso irse a casa sin acercarse a los periodistas que cubrían la información bajo una lluvia torrencial.

Doña Letizia empezó hablando entrecortadamente y terminó la frase con mucha dificultad antes de que su voz se quebrara para dar paso al llanto: "Gracias a todas las personas que se han sentido apenadas por la muerte de mi hermana pequeña", dijo la Princesa de Asturias. Sin poder hacer uso de la palabra y estremecida por el dolor de la pérdida de su hermana, el Príncipe recogió su testimonio y agradeció en su nombre y en el de la familia el trato recibido.

Doña Letizia, embarazada de seis meses, ha estado al frente de la despedida de su hermana arropando con una fuerza tremenda a la familia; cumpliendo estrictamente con el protocolo -no se olvidó de hacer la reverencia al Rey cuando salió a la puerta del tanatorio para despedirlo- y estando a la altura de las circunstancias cuando, en un momento que no es difícil imaginar como terriblemente doloroso, sacó fuerzas para dirigirse a los españoles a través de las cámaras dando las gracias en nombre de todos.

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