El barco del rey don Juan Carlos sufre un 'abordaje'

El rey don Juan Carlos llegó el pasado miércoles a la isla de Ibiza para participar, con el velero Bribón, en el Trofeo Balearía-Ibiza y Formentera. La competición, en la que debutaba el Rey como patrón de la embarcación, comenzó sin ningún tipo de incidencias, hasta que en la penúltima jornada de la competición y trascurridas apenas dos horas desde su comienzo, el velero Santa Ana, con el británico Stuart Robinson al mando, realizó una apurada maniobra, colisionando con el Bribón del armador José Cusí.

El choque entre los dos veleros resonó por todo el campo de regatas debido a la gran velocidad a la que navegan estas embarcaciones -ocho nudos de velocidad-. El golpe recibido por el velero Santa Ana alcanzó al Bribón en la mitad del costado izquierdo de su casco provocando una boquete de algo más de un metro.

A pesar del fuerte impacto no hubo que lamentar desgracias personales aunque sí materiales, ya que ambas tripulaciones tuvieron que abandonar la regata en una lancha motora. A su llegada a los pantalanes de la marina de Botafoc y el Rey y su tripulación recibió las disculpas de los regatistas del Santa Ana que confesaron que la culpa había sido de ellos. A pesar de esto, y haciendo gala, una vez más de su buen humor, el monarca señaló: "Venía a esta prueba con ganas de navegar, pero esto son cosas que pasan en las regatas; si uno no regatea no le pasa eso. Es como aquel refrán antiguo que dice: ¿Por qué el obispo nunca se cae del caballo? Porque nunca monta a caballo. Veremos si esto se puede reparar y mañana salimos de nuevo a competir". Pero parece poco probable que el Bribón pueda volver a navegar en este regata.

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