Madrid y sus tradiciones tuvieron en los Príncipes de Asturias a sus principales protagonistas, que ayer ganaron el título popular de "Príncipes del casticismo". Si primero acudieron a la "presentación oficial" de la infanta Leonor ante la Virgen de Atocha; en las horas posteriores, se contó con su presencia en Las Ventas, para asistir a la Corrida de la Beneficencia. Para conocer el origen de la fiesta, la memoria se pierde por los entresijos de los años treinta. Más concretamente, al 28 de abril de 1935, primera edición de esta cita taurina, organizada para recaudar fondos a favor del Hospital Provincial de la capital.

El apoyo de la Casa Real
Ante esta cita, la Monumental sigue llenando hasta la bandera. Porque el cartel promete tarde de tronío y solidaridad. La terna suscitó pasiones (más allá de la materialización en el coso): César Rincón, El Cid (un año más, el gran triunfador de la jornada), y Sebastián Castella. En el Palco Real, los Príncipes de Asturias que han tomado el relevo del Rey, habitual en este encuentro y fiel, durante décadas, a la cita (desde el 10 de julio de 1976, donde acudió el Rey acompañado de su esposa, la reina doña Sofía). No es la primera vez que se ve a don Felipe y doña Letizia en la Plaza de Las Ventas. En 2004, días antes de su boda, ya dieron el consabido paseíllo para el regocijo de todos los asistentes. En esta ocasión, les acompañó en la tarde (desigual, según los entendidos) la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Fueron tres horas de toros, sol y tradición a flor de piel. Tres horas de lo más castizo que complementaron la ceremonia religiosa de la mañana.

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