Y cuentan también esos amigos que, a pesar de que la periodista no tuvo nada que ver con la ruptura, las relaciones entre ella y Paloma Rocasolano han sido y son inexistentes, que en la medida de lo posible procuran evitarse y que ha sido la boda de doña Letizia con el príncipe de Asturias la circunstancia que las ha «obligado» a coincidir más de lo que les hubiera gustado. El primer encuentro «oficial» tuvo lugar bajo un mismo techo durante el funeral que se celebró en Sardéu en memoria de don José Luis Ortiz Velasco, abuelo paterno de doña Letizia, a finales de marzo del año 2005. El segundo, en el hospital de La Zarzuela, donde nació la infanta Leonor. Ahora, con motivo de la celebración del Bautismo de la primogénita de los príncipes de Asturias, ambas han vuelto a encontrarse en la distancia en la casa de los Reyes de España.

El menú del banquete
Según fuentes cercanas a La Zarzuela, y probablemente debido a la presencia de Ana Togores, los organizadores del banquete recurrieron a un determinado «protocolo familiar» para celebrar el bautizo de la infanta Leonor. Se cuenta así que el Rey presidió la mesa de Paloma Rocasolano y la de los abuelos maternos de doña Letizia, don Francisco y doña Enriqueta; que la Reina tuteló la de Jesús Ortiz, Ana Togores y Menchu Alvarez del Valle; que el príncipe de Asturias acompañó a las hermanas de su esposa; que doña Letizia compartió confidencias con algunos primos de don Felipe y que este mismo protocolo también afectaría a las Infantas y a sus esposos, quienes disfrutarían del menú en mesas diferentes. En cualquier caso, e independientemente de la distribución de los comensales, fue una celebración muy agradable —los niños estaban en un comedor aparte, y doña Leonor,al cuidado de la «salus» en su habitación —,en la que degustaron salmón marinado, rosbif de ternera acompañado de arroz tres delicias y setas y un suflé de café, muy típico de palacio, como postre.

Qué hicieron los Príncipes por la noche
El mismo día en el que bautizaron a su hija, la infanta Leonor, los príncipes de Asturias salieron a cenar con un grupo de familiares y amigos atendiendo a una invitación de Iñaki Urdangarín, que celebró en el restaurante Imanol, de Madrid —cocina vasca de primera calidad y restaurante del año 2005 —, su treinta y ocho cumpleaños. Don Felipe y doña Letizia llegaron casi dos horas más tarde de lo previsto —tal y como habían anunciado —,pero degustaron igualmente, en compañía de su familia y amigos, un buen solomillo (don Felipe)y un rape a la parrilla (doña Letizia). Los príncipes, que no han salido demasiado desde que han sido padres, se unieron a la discreta celebración en un saloncito anexo, que se había preparado para dar un poco más de intimidad a la celebración, ayudaron a soplar al duque de Palma de Mallorca una única vela y brindaron con cava catalán, dando por cerrado un día histórico, que comenzó con el bautizo de su hija y finalizó, entre familiares y amigos, con una celebración de cumpleaños.

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