Don Felipe de Borbón: 'A pesar de todo, dormimos un poquito'

Que no ha pedido "baja por paternidad" es un hecho ya constatado. Que es un padre orgulloso que "araña" instantes para pasarlos junto a su hija, es algo más que obvio. El Príncipe de Asturias viajó en helicóptero de Madrid a Jaca para pasar revista a una compañía, la Brigada de Cazadores de Montaña Aragón I, y recibir honores militares. Con uniforme de campaña, la cabeza cubierta con la boina propia de esta Brigada, y rostro que reflejaba mucho cansancio, don Felipe de Borbón siguió atento las explicaciones de los altos mandos, y tuvo palabras de aliento para todos los militares que cumplen con su trabajo en esta zona de montaña.

La infanta Leonor en todos sus pensamientos
La compañía de montaña obsequió al Príncipe con un equipo de esquí "a escala" para su hija. El heredero a la Corona agradeció el regalo, recalcando "la gran vocación" hacia el deporte blanco de la Familia Real. No fue el único regalo para doña Leonor con el que se volvió a Madrid el Príncipe de Asturias. El alcalde de Jaca le hizo entrega de una medalla con la imagen de santa Orosia, patrona de esta localidad pirenaica. El Príncipe de Asturias ya se ha hecho consciente de que la gran protagonista de la actualidad es la pequeña Leonor. Y recibe estoico el aluvión de preguntas con el que le asaltan continuamente. En Jaca, tras la insistencia de los medios, don Felipe reconoció que su hija doña Leonor "está muy bien", al igual que la Princesa de Asturias, aunque la pequeña daba cada noche, con sus lloros, su particular "toque de diana". Sin embargo, como el padre orgulloso que es, no dudó en recalcar: "A pesar de todo, dormimos un poquito".

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