Don Felipe fue el único hombre entre las más de cuarenta comensales
Según cita la misma fuente, el Príncipe vistió una americana y una camisa a rayas de vivos colores, regalo de Reyes de su esposa, y ella lució un pantalón negro junto a una camisa blanca. En una cena sólo de mujeres, 43 entre profesoras y alumnas, el único hombre fue el Heredero de la Corona, a excepción de los miembros de la escolta real y del personal del local. La fiesta se prolongó hasta primeras horas de la madrugada, momento en que don Felipe y doña Letizia regresaron para pasar la noche en Sardéu.

A la mañana siguiente, fueron muchos los que se acercaron hasta la casa donde pernoctaron, en un intento por ver a los Príncipes, pero a pesar de que en anteriores ocasiones, sí se les ha podido ver paseando por los bellos y bucólicos parajes de la zona, en esta ocasión decidieron pasar el día sin salir de la casa, disfrutando de la compañía de los abuelos. Aunque al día siguiente quisieron aprovechar antes de regresar a Madrid para gozar de paisaje asturiano.

No hay duda del cariño especial y recíproco entre la pareja y la región de Asturias. Una relación que comenzó al poco de que se anunciase su compromiso y desde entonces ha recibido la visita de los Príncipes en seis ocasiones, todas ellas de carácter privado, a excepción de la efectuada con motivo de la entrega de los Premios Príncipe de Asturias el pasado mes de octubre. Precisamente había sido ésta, la última vez en la que habían estado en el Principado, y sin duda, una de las más emotivas, sobre todo para doña Letizia.

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