Éstas contemplan los antecedentes heráldicos familiares de doña Letizia, tanto los paternos como los maternos. Respecto de la familia paterna, apellidada Ortiz -apellido patronímico derivado del nombre propio de Ortuño o Fortunio-, y como tal con diversos orígenes. No parece que hayan usado nunca de escudo de armas propias, por lo que procede hacer nueva atribución de ellas, quizá basándose en las tan conocidas de los Ortiz sevillanos -la estrella de azur en campo de oro-, pero diferenciándolas de tal manera que no de lugar a confusión.

Por su parte, los Rocasolano (antes Roquessoulane) son oriundos de la boscosa castellanía y baronía de Calvinet (Cantal, Auvernia, Francia), antiguo señorío de los Grimaldi, Príncipes de Mónaco, y se establecieron en Calanda (Teruel) en la segunda mitad del siglo XVIII, donde gozaron de los honores de la infanzonía de Aragón. Estos Rocasolano sí que han usado de armerías familiares: de oro con una rosa de gules, botonada de sinople.

Estrella de oro y rosa de gules
De manera que de la fusión de los antecedentes heráldicos de ambas ramas, las armas personales de doña Letizia resultan un escudo cuartelado; primero y cuarto de azur con una estrella de oro, la bordura jaquelada de plata y gules; segundo y tercero, de oro con una rosa de gules, botonada de sinople.

La forma del escudo es, como corresponde a una señora casada, de forma oval, y como ornamento exterior, aparte del meritado timbre -la corona-, presenta el de la banda de la gran cruz de la Real y Muy Distinguida Orden de Carlos III, primera condecoración del Reino, con que doña Letizia fue agraciada por el real decreto de 21 de mayo de 2004. Es también costumbre heráldica antigua y aceptada la de rodear el escudo femenino de unos ramos de mirto, que es el símbolo del amor conyugal. Más adelante, si la Divina Providencia lo permite, uno de ellos sería sustituido por una palma, símbolo de la fecundidad.

Más sobre

Regístrate para comentar