Grandes amantes del esquí y de los deportes de invierno, los Duques de Palma de Mallorca estuvieron el pasado fin de semana en Baqueira para disfrutar de un par de días de tranquilidad y practicando el descenso por las pistas. Aunque la pareja ya había estado dos semanas antes con su hijo mayor, Juan Valentín, quisieron regresar de nuevo, esta vez acompañados también por el segundo de sus hijos, Pablo Nicolás, que a sus dos años todavía no había estado nunca en la nieve. A primera hora de la mañana del sábado 8 de febrero, los cuatro cogieron juntos el remonte para subir hasta la estación de esquí. Los dos pequeños estaban preciosos con el mismo conjunto en color gris. Por su parte, Iñaki llevaba además un casco protector, tal vez porque quisiera practicar snow-board.

Durante toda la mañana, la pareja disfrutó deslizándose por la pista, mientras los dos niños se divertían en la guardería de las pistas. En un determinado momento, los Duques de Palma de Mallorca se encontraron con el príncipe Felipe y sus primos Beltrán Gómez-Acebo y María Zurita, que también habían subido ese fin de semana a Baqueira para esquiar. A mediodía, después de unas intensas horas descendiendo por las pistas, los duques de Palma de Mallorca regresaron a recoger a los dos niños para almorzar con ellos. Doña Cristina, una madre muy amorosa, quiso recompensar a los niños por lo bien que se habían portado toda la mañana y les entregó sendos chupa-chups.

Allí protagonizó una tierna escena con sus dos hijos mayores, con los que se fotografió, pidiéndoles a unos amigos que inmortalizaran con su cámara ese momento para añadir la instantánea a su álbum familiar. Mientras, escuchaba embelesada cómo los dos pequeños le explicaban lo que habían hecho durante ese mañana de juegos en la guardería.

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