Así celebra la Familia Real española las Navidades

Papá Noel y los nietos de los Reyes
En los últimos años es seguro que las cenas se han acelerado. No es de extrañar. Ningún manjar puede reemplazar la cara de ilusión de un niño mientras desenvuelve un regalo. Los nietos de nuestros Reyes comienzan a disfrutar ya del misterio de la llegada de ese gran hombre de barba blanca que responde, en nuestro país, al nombre de Papá Noel, alter ego del San Nicolás griego (patrón de los marineros).
... Y seguro es también que no sólo disfrutan de la Navidad los hijos de las dos Infantas... y que para la Reina, educada en Grecia, en un país donde las fiestas navideñas tienen una connotación de tristeza por la pena que da un Niño que viene a sufrir a la tierra, ha llegado el momento de gozar plenamente de estas fechas viendo a sus nietos corretear por los jardines de palacio. A la espera de una noche de grandes sorpresas. De regalos hechos con cariño, sin ostentación y más bien prácticos. Una noche, en la que se desean lo mejor aunque, eso sí, no canten villancicos. El Rey llegó a España siendo un adolescente y en la memoria de la Reina permanecen únicamente los himnos o Calandras de las liturgias navideñas que se interpretaban en la iglesias ortodoxas griegas.

Celebraciones del día de Navidad
El 25 de diciembre es para la Familia Real una fecha muy distinta desde que las infantas se casaron. Antes, a lo largo de las décadas, la familia en pleno acudía a una misa en la misma capilla de La Zarzuela que se celebraba antes de la comida de Navidad. Ahora, doña Elena y doña Cristina casas de las familias de sus maridos. Los duques de Lugo a Soria. Al viejo caserón que posee en esta ciudad la familia Marichalar... Y los duques de Palma a Vitoria, la ciudad donde se reúnen con los padres y hermanos de Iñaki Urdangarin. Aunque, como tantas familias españolas, aunque estén separados en ese almuerzo navideño, los recuerdos de la noche pasada les acompaña durante todo el día.

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