La Duquesa de Cambridge muestra su seguridad y su clase bailando frente al mundo de cara al fotogate

A más de 9 mil millas de distancia, la preocupación de la divulgación de las fotos íntimas de la Duquesa de Cambridge se diluyó tras el veredicto de un juez en la corte francesa.

Pero si la preocupación de los días pasado causaba pesar en Kate, ella no lo mostraba.

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La Duquesa lucía como si no tuviese una sola preocupación en el mundo, mientras literalmente bailaba para borrar sus problemas en la isla de Tuvalu, en el sur del pacífico, su última parada como parte de su gira por el Jubileo de Diamante al lado del Príncipe Guillermo.

Kate y su esposo se metieron de lleno en una tradicional danza de bienvenida llamada 'Fatele'.


Usando faldas de palma y moviendo las caderas, la pareja demostró que es increíblemente entusiasta.



La pareja lucía divertida mientras se robaba el show durante la ceremonia de bienvenida tras haber sido cargados en tronos desde su jet privado.

Cientos voltearon para dar la bienvenida a los visitantes VIP, quienes también fueron convidados a una tradicional fiesta de bienvenida.

El Duque y la Duquesa son los primeros miembros de la Familia Real en visitar Tuvalu, la isla más pequeña del Commonwealth, desde 1982, cunando la Reina hizo una visita al lugar.

Son los primeros Windsor en pernoctar en la pequeña isla, que sólo tiene una población de 10 mil 500 personas.


Ubicada a medio camino entre Australia y Hawaii, la isla Polinesia es uno de los lugares más remotos de la tierra.

Con un territorio de apenas 10 millas cuadradas, Tuvalu es el cuarto país más pequeño del mundo, después del Vaticano, la isa Naru, en el sur del Pacífico, y Mónaco.

Pero a pesar de la lejanía, Kate permanecía en el centro del ojo público.

Y mientras la mayoría de las jóvenes en su situación habrían sin duda preferido permanecer alejadas de los reflectores, Kate no tiene mas opción que permanecer en ellos y asegurarse de que su gira y la de Guillermo sea todo un éxito.

Guillermo seguramente se sintió reconfortado después de que un juez de París falló en favor de la pareja este martes.

Esto quiere decir que la revista Clores debe frenar la distribución o venta de las fotografías o enfrentar una multa de 10 mil Euros por cada infracción al veredicto.

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