La reina Isabel y su esposo, el Duque de Edimburgo, junto al príncipe Carlos y la Duquesa de Cornualles, frente al monumento en honor a la Reina Madre desvelado este martes en el centro de Londres
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Los príncipes Guillermo y Harry no faltaron al tributo a su bisabuela en la avenida del Mall, cercana al Palacio de Buckingham

Las princesas Beatriz y Eugenia llegaron juntas al homenaje a la Reina Madre

DESFILE DE SOMBREROS Y TOCADOS EN EL HOMENAJE A LA REINA MADRE DE INGLATERRA

Su hija, la reina Isabel, ha desvelado en Londres una estatua en su honor arropada por la Familia Real inglesa

25 FEBRERO 2009
No abundan las ocasiones en que tenemos oportunidad de ver junta a gran parte de la Familia Real británica. La última ha tenido lugar esta semana, y la causante ha sido la matriarca preferida del Reino Unido, la recordada Reina Madre de Inglaterra, de la que se ha realizado una estatua que acaba de ser desvelada en el centro de Londres. La encargada de inaugurarla ha sido su hija, la reina Isabel, que acudió a la avenida del Mall, cercana al Palacio de Buckingham, acompañada por casi todos los miembros de su familia.

Vestida con un abrigo con puños de piel a juego con su sombrero, y luciendo el broche de diamantes en forma de concha que llevó su madre en su 100º cumpleaños, la soberana británica asistió al homenaje acompañada por su marido, el Duque de Edimburgo, sus hijos los príncipes Carlos, Andrés y Eduardo, la Duquesa de Cornualles, la Condesa de Wessex, los príncipes Guillermo y Harry, las princesas Beatriz y Eugenia de York, la princesa Ana -que voló desde Australia para estar presente en este acto-, y lady Helen Taylor, única hija de los Duques de Kent, así como miembros de los Bowes-Lyon, familiares de la Reina Madre. El homenaje también ha contado con la presencia del primer ministro británico, Gordon Brown, y su esposa, Sarah.

Pese a la amenaza de lluvia que reinaba en Londres, la ocasión lo merecía y las damas de la Familia Real inglesa sacaron de sus armarios algunos de sus sombreros y tocados preferidos. Ni la Duquesa de Cornualles ni las princesas Beatriz y Eugenia resistieron el impulso de vestir su cabeza, como tampoco lo hicieron la princesa Ana, la Condesa de Wessex o la esposa del Primer Ministro.

El príncipe Carlos fue el encargado de dedicar unas sentidas palabras a su “querida abuela”, fallecida en 2002 a los 101 años de edad: “Todos nosotros echaremos de menos su vitalidad, su interés por las vidas de los demás, su ilimitado coraje y determinación, su sabiduría, su calma frente a la adversidad, su firme creencia en la gente del pueblo y su irresistible e incontenible sentido del humor. ¡Qué bendecidos hemos sido por haberla conocido!”, pronunció el Heredero con emoción.

La escultura de bronce, valorada en dos millones de libras (alrededor de 2.256.000 euros), muestra a la Reina Madre de cuerpo entero cuando contaba con 50 años de edad y vestida con el traje de la Orden de la Jarretera. Ha sido colocada, además, cerca del monumento dedicado a su marido, el rey Jorge VI. Realizada por Philip Jackson, la obra se ha financiado con la venta de unas monedas especiales de cinco libras emitidas en 2006 para conmemorar los 80 años de la reina Isabel II.


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