'S.O.S. beauty' en el día de la boda

La ley de Murphy dice que todo lo que puede salir mal saldrá mal... o bien. Sea como sea, te damos los 'tips' imprescindibles para cualquier imprevisto de belleza en el día B

Antes de que comiences a estresarte por todo lo que puede salir mal en el día B es importante que partas de la idea de que, por mucho que planees al detalle cada segundo, es más que probable que suceda algún imprevisto con el que no contabas. Dejando al margen los posibles problemas de organización, cuya solución es mejor dejar en manos de un wedding planner, los desastres beauty que se pueden suceder en el mismo día de la boda, o pocos días antes, pueden tener fácil solución si sabes cómo hacerles frente.

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Todo lo que puede salir mal saldrá mal... o no. ¿Sabes cuáles son los desastres beauty más habituales entre las novias?


1. Ojos hinchados. Uno de los consejos salvavidas dentro del terreno beauty para novias: el estrés y los nervios pueden restarnos horas de sueño los días previos a la boda -muchas veces, aunque consigamos dormir las suficientes horas, no llegamos a conciliar un sueño lo bastante profundo como para descansar lo suficiente-, así que no te sorprendas si la mañana B te levantas con la mirada cansada, ojeras u ojos hinchados. Prueba a reducir la hinchazón con una cuchara metálica fría -déjala unos minutos en el congelador, o bajo un chorro de agua ídem-, puesta suavemente sobre los ojos durante treinta segundos. Una vez la zona se haya decongestionado, ponte manos a la obra con el corrector antiojeras y el iluminador. Tip: antes de tener que curar, prevén los ojos hinchados durmiendo con la cabeza ligeramente más elevada que de costumbre.

2. Un granito inesperado. Otra consecuencia del estrés prenupcial puede ser un brote de acné o la aparición de un granito inesperado. En estos casos, lo mejor es disimular en lugar de intentar eliminar, ya que puedes conseguir el efecto contrario: aumentar las rojeces en la zona. Prueba con un corrector del mismo tono de tu piel, o un tono más bajo, y matifica con polvos transparentes. Mantén ambos productos cerca durante todo el día.

3. ¡Frizz en el pelo! Si tu cabello tiene cierta tendencia al encrespamiento, lo mejor para ahorrarte disgustos de última hora es hacer un tratamiento de largo recorrido en los meses previos, que hidrate el pelo en profundidad. Otra solución, especialmente si la boda se celebra en un ambiente húmedo, es optar por un peinado que no deje opción a la aparición de frizz en el pelo. Prueba con moños italianos de estilo maison Valentino, por ejemplo, y completa el look con un accesorio de novia de pasarela, como un broche para el cabello o una diadema con velo.


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De granitos de última hora a frizz en el pelo: los imprevistos también tienen soluciones exprés


4. Belleza last minute. Al margen del maquillaje para retocarte, hay algunos imprescindibles que es mejor tener cerca el día de la boda y que no siempre tenemos en cuenta al preparar nuestro beauty kit de emergencia. A saber: toallitas desmaquillantes y bastoncillos de algodón, desodorante, horquillas, un cepillo de dientes, tiritas antiampollas, polvos de talco, cinta adhesiva de doble cara y un esmalte de uñas transparente.

5. Manchas que no se van. Una de las pesadillas más recurrentes entre las novias es que el vestido se manche antes de tiempo, esto es, justo después de la ceremonia o antes del vals de los novios. Al final del día, a menos que te hayas decidido por un vestido de novia corto, el bajo y el velo tendrán cuanto menos algo de suciedad acumulada, sobre todo a medida que vayan pasando las horas sobre la pista de baile. Más dramáticas resultan las manchas de alcohol, por ejemplo -sobre todo las de vino-, si impregnan el tejido, las manchas de hierba o una rozadura de maquillaje (por ejemplo, pintalabios en el velo).

Un truco muy común entre los expertos en eso de hacer desaparecer manchas en tiempo récord, es emplear una toallita desmaquillante, eso sí, dando pequeños toques sobre la zona a limpiar en lugar de frotar. Para manchas más delicadas, emplea algo de agua carbonatada utilizando la misma técnica: una vez la mancha parezca más difusa, espera a que se seque (intenta evitar usar un secador, ya que puede extender aún más el desastre), y cubre cuidadosamente la zona con un poco de tiza o polvos de talco, para aguantar el resto de la jornada.


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El maquillaje no puede faltar en el beauty kit de la novia durante todo el día


6. S.O.S. zapatos. Es posible que tanto el vestido como los zapatos se rompan. Nunca se sabe. El traje de novia puede tener fácil arreglo exprés, si es un tirante por ejemplo, o un botón que se ha caído. Los zapatos no tanto: procura tener a mano una solución de emergencia en caso de romper el cierre de la sandalia o incluso el tacón, teniendo cerca aguja e hilo en el mismo color del vestido, un juego de botones iguales a los del traje -pídeselos a la modista o en la tienda cuando vayas a recoger tu vestido-, imperdibles y una pistola de pegamento o un par de zapatos extra.

7. Electricidad. Especialmente si es de seda, tu vestido de novia puede acabar completamente pegado a las piernas de camino al altar si no tienes cuidado con la electricidad estática. Un truco de profesional es contar de antemano con un spray antiestático apto para tejidos delicados. También puedes pasar una percha metálica por encima del tejido (por dentro y fuera de la falda), que absorba toda la electricidad estática de tu vestido.

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