'Checklist' para acertar con el vestido de novia

Todo lo que tienes que saber y más a la hora de acudir a la tienda

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Cuatro líneas de traje de novia de Watters, colección otoño-invierno 2014

La primera vez que visitamos una tienda de vestidos de novia resulta casi imposible contener la emoción. La segunda también. Puede que incluso la tercera. Sin embargo, la frustración de no encontrar eso que llaman 'el vestido ideal' puede nublar este primer momento de ensoñación preboda, para convertirse en un pequeño cúmulo de decepciones: a la hora de hacer frente a la búsqueda del traje de novia, lo más importante es mantener la cabeza fría, y seguir una serie de pasos que ayuden a 'democratizar' el proceso, casi como se tratase de una operación CSI.

La primera y más importante: conocer de antemano lo que se mueve en el universo nupcial cada temporada. A menos que vayas a encargar un vestido a medida -para el cual es posible que también te pidan referencias de líneas y patrones sobre los que trabajar-, lo más probable es que acabes comprándolo en una boutique, entre una selección limitada de colecciones si se trata de una tienda multimarca, o un catálogo de temporada si es una firma con nombre propio.

Sea cual sea tu caso, nunca está de más ir con la lección aprendida, y conocer tanto las tendencias como los diferentes modelos con los que ha trabajado cada firma. Las pasarelas nupciales son las primeras en desvelar los trajes de novia del próximo año, con casi doce meses de adelanto: desde la New York Bridal Week, que esta misma semana presenta sus colecciones de trajes de novia para 2015, hasta la pasarela nupcial de Barcelona, o la White Gallery de Londres, este tipo de eventos suelen enmarcarse en titánicas ferias nupciales, y son un punto de partida excelente para reconocer tendencias o distinguir tejidos a simple vista con bastante antelación.



Detalles de lentejuelas y pedrería, Jenny Packham 2014

Los siguientes en hacer acto de presencia son los catálogos, tanto los lookbooks que hacen de avanzadilla, como los espectaculares despliegues editoriales. Ambos sirven de ejemplo para reconocer las principales siluetas de novia, y hacerse un esquema mental del corte por el que vamos a preguntar nada más pisar la tienda.

La confección del traje de novia parte de cuatro elementos básicos, que son los que deberás conocer al dedillo si quieres agilizar la compra del vestido:

1. Silueta.
Aquí entran en juego desde las nuevas tendencias en confección, hasta las siluetas más tradicionales del traje de novia, y que suelen dividirse entre la línea A, el corte princesa, la caída imperio, la línea sirena, el look lápiz o el vestido corto de novia.

2. Escote. Los escotes femeninos merecen un capítulo aparte, especialmente en el apartado de vestidos de fiesta, novia o ceremonia, aunque podemos reducir la lista a unos cuantos básicos, que normalmente admiten cambios en cualquier taller o tienda: strapless, halter, de hombros caídos, con tirantes, con malla ilusión, corazón, escote en uve... Te los explicamos todos en nuestro diccionario de escotes.

3. Detalles. Como los paneles con transparencias, los bordados en encaje e hilo de oro, o los apliques de cristal y strass.

4. Color. Las paletas de color en los vestidos de novia han dado un giro radical en los últimos años, especialmente si nos remontamos a la época pre-victoriana, cuando la tendencia más popular era el traje negro de líneas regias. La monarca británica sería la encargada de introducir el blanco en la esfera nupcial -la tendencia se extendió tan rápido como las fotografías de su enlace junto a Alberto de Sajonia-, y hoy en día la vuelta al negro tiene tímidas representaciones en colecciones de vanguardia, como las de Vera Wang, dejando espacio a toda una paleta de marfiles, cremas y tonos pétalo, además de vestidos de novia rojos, verdes o incluso amarillos lavados.

A la hora de articular el estilo del vestido en consonancia con el de la ceremonia, también es importante tener en mente un abanico de posibilidades que, a la hora de acudir a la tienda, probablemente ya estén más que definidas. Ten en cuenta que un vestido playero no cuadra de la misma manera a las puertas de una Iglesia en el centro de Madrid que sobre la arena de una playa en Menorca. Los tres básicos: la estación, y por consiguiente la climatología, el tono de la ceremonia -si es religiosa o civil, íntima o multitudinaria, tradicional, vintage, eco o romántica-, y el lugar, donde entrarían en juego variables tan de moda como las destination weddings, las bodas playeras, las de estilo country, las bodas urbanas celebradas en la gran ciudad o las garden parties. ¡Suerte!

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