Un repaso histórico a las siluetas más tradicionales del traje de novia

Las nuevas colecciones nos 'casan' con trajes que recuerdan a las prendas de costura tradicionales

by hola.com
A mediados del siglo XX, el diseñador francés Christian Dior era el encargado de dar vida al primer vestido bautizado como 'línea A': un prototipo que no tomaría forma definitiva hasta un par de años más tarde, en el taller de Yves Saint Laurent, que reconvertía 'la línea A'  en trapecio, tal y como la conocemos hoy. El corte princesa, otro de los grandes favoritos por las novias, se remontaría a mucho antes, mientras que el look imperio sería fruto de una renovación entre las altas esferas de la moda durante el período Neoclásico, que reconvertían las líneas fluidas de los peplos grecorromanos en prendas capaces de realzar el busto gracias a una cintura elevada.

La historia de la moda es un constante círculo de renovación de tendencias, que, a día de hoy, son capaces de confluir  en una misma colección -a veces, incluso, en un mismo vestido-, y que tienen su ejemplo más trascendente en las prendas nupciales. Repasamos algunas de las más importantes, 'cazadas' en las colecciones 2014.
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LíNEA 'A': Con falda encajada en las caderas y suelta a la altura de la rodilla, formando un triángulo. El término surgía  a mediados del siglo XX en el taller del diseñador francés Christian Dior, que bautizaba así a una colección completa presentada en París. Yves Saint Laurent recogería la idea unos años más tarde, dando forma definitiva a la línea A, que rebautizaba como 'trapecio'. El cuerpo de estos vestidos suele ser ajustado, replicando el patrón princesa, con escote de hombros descubiertos o manguita corta. En la imagen, creaciones de línea A de Ángel Sánchez, Oscar de la Renta y Christos para las colecciones de novia 2014. © Estrop
LÁPIZ: Por norma, la línea 'lápiz' hace referencia exclusivamente a la falda, que se suele realzar con una chaqueta entallada, para hacer hincapié en la estructura de la prenda, que se hace a medida para que se ajuste lo más posible a la silueta. La falda lápiz se remonta a principios del siglo XX, cuando el largo todavía llegaba a los tobillos. El maestro encargado de crear el neu look a la altura de la rodilla sería, una vez más, Christian Dior. En la imagen, dos piezas de novia con línea lápiz de Alfred Angelo, Marchesa, Elizabeth Fillmore e Inés Di Santo. © Estrop
LÍNEA RECTA: Una evolución de los vestidos de las flapper parisinas de los años 20, que en las colecciones 2014 añade el factor fiesta gracias a los tejidos lenceros y los detalles de pedrería. En la imagen, propuestas de Hayley Paige , Pronovias, Rosa Clará, Jenny Packham y Elie Saab. © Estrop
CINTURAS CAÍDAS: Herencia de Elsa Schiaparelli y  Cocó Chanel en los años 20 y 30, casi siempre combinadas con falda de tablas, camisolas sueltas, flecos, detalles de plumas o incrustaciones de cristal en las versiones más soficticadas de la moda de la época. En la imagen, Pronovias, Lazaro, Elizabeth Fillmore y Reem Acra. © Estrop
CORTE IMPERIO: Otro clásico capaz de sobrevivir a tendencias centenarias es el corte imperio, una reinvención de la moda del Neoclásico que recuperaba los peplos (túnicas femeninas)  grecorromanos, realzando el busto mediante una cintura elevada, y que ya entonces descubría los brazos y el escote, después de siglos de pudorosa manga larga. El look imperio volvería con fuerza en la Francia de Napolén Bonaparte, simplificando sus líneas hasta asemejarse a una túnica, y desde entonces no ha dejado de ser una tendencia consistente entre las prendas femeninas, especialmente a partir de los años 60. En la imagen, propuestas de corte imperio vistas en las nuevas colecciones de Christos, Temperley London, Amsale y Jesús Peiró. © Estrop
HELÉNICOS: Con drapeados y largos hasta el suelo, este tipo de cortes recuerdan a las túnicas grecorromanas: una primera muestra de la moda de entonces, que nos llega exclusvamente a través de representaciones artísticas escultóricas, mosaicos o pinturas. El estilo se reinventaría a través de los siglos, aunque no ha sido hasta la moda reciente que los diseñadores se han hecho eco de la tendencia volviendo a su forma más primitiva. En la imagen, Naeem Khan. © Estrop
PRINCESA PÉPLUM: Dos tendencias en una, que han confluido esta temporada en las colecciones de Monique Lhuillier, Isabel Di Santo y Marchesa. El término péplum también deriva del peplos grecorromano, aunque hace referencia exclusivamente a la sobrefalda, acortada en nuestros días hasta convertirse en un volante. © Estrop
SIRENA: Diseñado para replicar la silueta de una sirena, este vestido surgía exclusivamente como patrón de fiesta o noche, con cuerpo y falda ajustados hasta la rodilla. Novias de Amsale, Jenny Lee y Kelly Faetanini. © Estrop