Los diez errores más comunes al comprar el vestido de novia

Evita tropezar con la misma piedra que otras novias conociendo este 'top 10'



Monique Lhuillier, colección de invierno 2015


La compra del vestido de novia se planifica con el mismo detalle que una operación de inteligencia: rutas a las tiendas, catálogos seleccionados, post-it, notas al pie, tablones en Pinterest, tablas de Excel con precios, descuentos y ofertas... Todo para que, al final, muchas novias acaben cometiendo los mismos errores. ¿Quieres saber cuáles son los fallos más comunes?

1. No existe el vestido de tus sueños

Existe el vestido perfecto, sí. Pero no el de tus sueños, no como tal. No con el que fantaseabas de pequeña, ni tampoco el que viste en una modelo y que crees que te sentaría tan bien. El vestido perfecto está ahí fuera pero para encontrarlo hay que recorrer muchas tiendas y talleres y olvidarse de todas las ideas preconcebidas. Una mentalidad abierta te ayudará a vencer la frustración que a veces acompaña a la búsqueda del vestido de novia. No te desanimes y sigue buscando: es muy posible que el vestido de novia perfecto se encuentre a unas pocas perchas de distancia.

2. No empieces a buscar demasiado pronto

Sobre todo si no tienes en mente organizar una boda exprés. El tiempo que pasa entre el anuncio del compromiso y la boda suele ser muy elástico, y hay muchos motivos por los que una boda se puede retrasar o planificar con más calma. Espera a tener una fecha fija y, si es posible, a confirmar también el espacio de celebración. De este modo sabrás el cuándo y el dónde, dos de los pilares para determinar el estilo del vestido.

3. Ni tampoco demasiado tarde

Lo ideal es comenzar a buscar el traje de novia unos doce meses antes de la boda, para que te dé tiempo a mirar con calma, considerar precios y planificar los ajustes del traje. Los encargos de útima hora suelen repercutir en el bolsillo.

4. Presupuesta el vestido incluyendo todas sus modificaciones

Un error común a la hora de presupuestar el vestido de novia es olvidarse de incluir tanto los complementos como las modificaciones. El look de la novia es mucho más que el traje: en el resultado final entran en juego el velo, las joyas, el calzado, la lencería y corsetería e incluso las medias (las que llevarás puestas y las de repuesto). El presupuesto destinado al vestido debe incluir los accesorios y el precio de las modificaciones finales en el traje.

5. Confía en la opinión de las expertas

Y por expertas nos referimos tanto a las costureras como a tu círculo de confianza. Un círculo pequeño, eso sí, lo más reducido posible: la complicada tarea de elegir vestido de novia se multiplica por dos cada vez que añades una nueva opinión a la receta. Elige a unas pocas personas, que te den una opinión sincera.

6. Olvídate de las tallas

La sensación no es nueva: entrar en un probador y sentir pánico al pedir una talla más en una prenda porque no nos sienta bien. Las marcas no tienen un tallaje estandarizado, y los vestidos de novia son creaciones de Alta Costura, por lo que fijarse en la talla es lo de menos: casi todos los vestidos necesitan modificaciones, y están concebidos como tal. Olvídate del número en la etiqueta.

7. Mejor que sobre que no que falte

Una regla de oro: a la hora de hacer modificaciones, es más sencillo cortar que añadir.

8. Mantén la cabeza fría

Especialmente a la hora de hablar de patrones y tejidos: satenes, tules, capas de organza, rafia, seda, lana... ¿Cuál te resulta más cómodo? ¿Podrás moverte dentro de éste o aquél? ¿Es fácil seguir los pasos de baile con una falda tan estrecha? ¿Y con una cola? ¿Sudaré mucho con una manga de encaje?

9. Lleva una cámara de fotos a las pruebas

Antes de decidirte, aségurate de que te ves bien desde todos los ángulos, tanto a la hora de comprarlo como a la de modificarlo. Pide que te saquen fotografías de espaldas y de lateral, y estúdialas detenidamente antes de dar el visto bueno. Aunque por delante te parezca que el escote está ajustado, es posible que la espalda quede descolgada o que la falda tenga una caída irregular.

10. Pide credenciales

Como con cualquier otro servicio que vayas a contratar, es importante que conozcas bien qué te ofrece la persona o el taller que va a crear tu vestido de novia. Asegúrate que conoces su currículum al margen del diseño: costura, personas que intervienen en la confección, modificaciones, patronaje... Si no cumple con tus requisitos, es posible que el precio final esté inflado: al fin y al cabo, estás pagando por un diseño que va a coser otra persona.

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