¿Venderías tu vestido de novia?

La mayoría de trajes de novia son de un sólo uso, ¿te atreverías a vender el tuyo?



Pocas cosas generan tanta emoción en la boda como el vestido de la novia: elegirlo -ese flechazo del que hablan muchas mujeres-, probárselo, ponérselo la mañana de la boda, entrar en la Iglesia con él... Un vestido único para una ocasión única, que horas más tarde se convierte en eso: algo que se usa una sola vez.

Guardar el traje de la novia de recuerdo, por si acaso o simplemente por razón sentimental, es la tradición, aunque cada vez son más las novias que buscan alternativas a este gasto único, que se lleva un buen pellizco del presupuesto. Apenas el 3 por ciento de los vestidos se reutilizan en otras bodas (de amigas cercanas, o incluso a modo de herencia), lo que dispara la diferencia entre la inversión de tiempo y dinero que hacemos en el traje y lo limitado que está el uso del vestido una vez se apagan las luces y los invitados se van a casa.

La manera de 'esquivar' este tipo de inconveniente suele derivar en el mercado vintage o de segunda mano, ya sea adquiriendo un vestido ya usado, o vendiéndolo después del día B. El beneficio en este caso, si nos libramos de los sentimentalismos asociados al traje de novia, es triple: ahorramos espacio, damos una vida nueva a los tejidos empleados en su fabricación -contribuyendo a minimizar el impacto medioambiental de la industria textil-, y conseguimos un dinero extra para cubrir otras partidas a posteriori. 

Si por lo que sea eres incapaz de desprenderte de tu vestido, pero quieres una inversión a largo plazo, no está de más echar un vistazo a los trajes de novia desmontables o de dos piezas, que puedas emplear separadamente en otro outfit menos nupcial. Los complementos son otro aliado a la hora de dar una nueva vida al look de la novia: el velo y los zapatos también son susceptibles de vérselas con los mercados de compraventa para novias. Mientras que el calzado de color liso también sirve como accesorio de fiesta una vez termine el gran día.

Eso sí, si al final te decides a guardarlo por siempre en el arcón familiar, no te pierdas nuestros consejos de conservación para vestidos de novia: imprescindible para mantenerlo intacto a través de los años.

¿Con qué opción te quedas tú?

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