Barcelona Bridal Week: Jesús del Pozo y Jesús Peiró

Vestidos mágicos de inspiración oriental en la segunda jornada de desfiles

A pesar de la destacada ausencia del diseñador, el desfile de Jesús del Pozo ha satisfecho todas las expectativas, al menos de cara a la temporada 2012: la segunda jornada de la Barcelona Bridal Week no podía contar con un mejor nombre para ir abriendo boca, con total prevalencia de las líneas clásicas, ‘marca de la casa’, y los sensuales tejidos drapeados ajustados en bandas combinados con faldas de tul.

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Jesús del Pozo y Jesús Peiró 2012
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Entre las propuestas más sugerentes no han faltado los vestidos de corte imperio, las tonalidades color marfil mezcladas con crema o gris piedra, y las camisas de seda con estampados de flores bordadas en lurex. Las cinturillas, adornadas con grandes lazos al corte, o las flores bordadas de la pechera amenizan los vestidos de líneas más depuradas, dando paso a algún que otro cuerpo de talle estructurado e inspiración oriental, como las bañeras de mikado plegadas en formas de origami, los cortes abullonados adornados con brocados o el único vestido corto de la colección (toda una novedad dentro de las habituales propuestas del diseñador madrileño), con falda capeada de estilo bailarina, y que ha contado con una versión idéntica en largo.

Por su parte, la escenografía en forma de ferrocarril, en la que no han faltado maletas en forma de sombrereras, efecto de vapor y hasta el rugido de las máquinas a motor, ha sido la encargada de transportar a las novias de Jesús Peiró en su viaje de Oriente a Occidente. De la colisión entre ambos mundos surgen multitud de estilos y delicados detalles (a resaltar los pétalos apenas patronados y casi etéreos bordados sobre velos y faldas), que, mediante diversos volúmenes, dan lugar a grandes faldas en desorden entre tules y garzas, líneas 'A' que resaltan el porte de la novia y las siluetas lápiz con mangas adherentes.

Los acabados redibujan las prendas con cortes a tijera, remates asimétricos y preciosas flores cristalizadas sobre el escote. Los looks más ‘retro’ hablan de los años 20 y 50, con vestidos-túnica anudados al cuello mediante una lazada, y sofisticadas creaciones de cola, recogidas en una banda ancha adornada con pedrería.

Nos ha gustado: los modelos más veraniegos de la colección, con escote halter y ceñidos a la cintura, encabezados por la solicitada Malena Costa, y que han dado paso a otras creaciones de tul bordado y superposiciones de tejido cortado al bies, entre las que no han faltado los motivos florales y diminutos lunares.

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