Consejos para superar las pruebas del vestido 'con nota'

La 'caza y captura' del traje de novia es una de las mejores experiencias antes de la boda



Una vez superada la emoción de la pedida, encontrar el vestido de novia se convierte en uno de los mayores placeres de la carrera hacia el altar. Desde la minuciosa tarea de revisar catálogos y archivar escrupulosamente los recortes de las revistas, hasta probar 'in situ' cómo combina éste zapato con aquella enagua, o presenciar junto a nuestra madre, hermana o amiga cómo se nos ilumina el rostro frente al espejo al dar con el vestido soñado, la 'caza' del traje de novia merece un capítulo y aparte entre los infinitos preparativos de la boda. Por eso, y para que no te pille desprevenida, te damos las reglas básicas para 'pasar' la prueba del vestido con nota... ¡Apunta!

1. Atente a los tres pilares básicos de la compra del vestido: estilo, presupuesto y corte. Cuando consigas conjugar los tres (que se adapte perfectamente a tu personalidad, que no se salga del budget que tenías previsto y que te siente como un guante), habrás dado con el vestido perfecto para ti.

2. Si es tu primera visita a la tienda, céntrate, lo primero, en el corte. Aunque no lo creas, la gran mayoría de novias se sorprenden escogiendo un vestido que pensaban que jamás les favorecería. Ten en cuenta que los trajes de novia son piezas únicas, diferentes de cualquier prenda que puedas tener en tu armario (amen de que, una vez elegido, dispondrás de un equipo de modistas que hará que cada costura encaje a la perfección con tu silueta), y, por tanto, es casi imposible predecir cómo sentarán. Si tienes tiempo, dale una oportunidad hasta al mas insospechado antes de decidirte.

3. Si tienes pensado hacer modificaciones en el tallaje (ya sea porque planeas ponerte en forma los meses antes de la boda, o sencillamente porque sepas de antemano que los nervios y la apretadisima agenda se van a transformar en unos cuantos kilos de menos), ten en cuenta siempre que, cuanto más sencillo sea el vestido, más precisos y perfectos resultarán estos cambios.

4. ¿Piensas lucir un velo antiguo? ¿Hay alguna joya de la familia que te gustaría llevar bordada en las mangas o el escote? Llévalo todo contigo al taller o la tienda, pide presupuesto y sé realista: integrar tejidos vintage con un diseño nuevo no siempre funciona, aunque en ocasiones el resultado puede ser fantástico. Déjate aconsejar.

5. Una vez hayas decidido el zapato que vas a lucir, llévalo contigo a las pruebas del vestido: el tacón resulta determinante para la caída y el largo de la falda, además de estilizar la silueta unos cuantos centímetros. Haz lo mismo con la corsetería y ropa interior, en caso de que tengas pensado utilizar un bustier con refuerzos o una prenda similar.

6. El pelo también es importante a la hora de apreciar el resultado final. Ya determines el peinado en función del vestido o viceversa (muchas veces la linea de los hombros luce mejor con un recogido en un vestido strapless, mientras que un romántico vestido de gasa de inspiración vintage queda mejor con una sencilla melena suelta), procura que al menos dos de las citas combinen vestido y peinado antes de la boda.

7. Fíate de tus ojos... y de los de quienes te acompañen. Aunque los probadores de las tiendas de novias están pensados hasta el último detalle, con paredes revestidas de espejos de arriba a abajo para que puedas verte desde todos los ángulos, una tercera opinión objetiva nunca está de más.

8. Antes de tomar partido por un vestido, y aún cuando ya lo tengas más que visto y estés haciendo los últimos fitting, no te olvides de, en cada cita, realizar toda suerte de movimientos para comprobar si el traje se ajusta a tu figura, sin molestar: besos, abrazos, bailes... No te dejes nada en el tintero.

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