Puerta de Europa 2009: Novíssima y Javier Larrainzar

Ambas marcas ponen el punto y final a la pasarela nupcial madrileña

Ataviada con uno de los pocos vestidos cortos que se han podido ver estos días sobre la pasarela nupcial Puerta de Europa, la frágil silueta de la modelo Lily Collins, hija del cantante Phil Collins, fue la encargada de abrir el esperado desfile de la firma Novíssima, que en esta ocasión presentaba dos colecciones, The Collection y Vintage.

Expertos en los patrones de costura clásica, Novíssima es una de las firmas preferidas por las novias, ya que sus vestidos encajan a la perfección con la figura femenina, resaltando los puntos fuertes de su silueta, como la cintura o el escote. Desde los vestidos de gasa de línea fluida e inspiración griega hasta las líneas de corte imperio o los grandes volúmenes, sobre la pasarela se pudieron ver multitud de tendencias en su versión más clásica, y entre las que abundaron los tejidos de gran riqueza como encajes, organzas o mikados, así como las incrustaciones de pedrería y cristal, bordadas en hilo de plata.

Los cinturones y fajines de terciopelo, que son ya un distintivo de la marca, se anudan sobre la cola, aportando suaves tonos terrosos al vestido, como el verde aguamarina, el gris o el rosa palo, en un universo donde el blanco roto es el color de referencia. Los apliques de tela en forma de flores y los imponentes velos de gasa y tul, grandes ausentes en esta convocatoria, se convierten en los complementos perfectos para una novia contenida, que no renuncia a las últimas tendencias.

Javier Larrainzar
La escueta pero sofisticada colección de vestidos de novia de Javier Larrainzar fue la encargada de cerrar esta edición de pasarela Puerta de Europa. Al ritmo de Primal Scream, el grupo que encumbró a la modelo Kate Moss visor al olimpo de la música rock, las maniquíes desfilaron envueltas en vestidos de reminiscencias románticas, elaborados en tejidos suaves como las gasas y los mikados, que se enriquecen a base de maravillosas aplicaciones bordadas en el pecho y la cintura.

En esta ocasión, los escotes y las colas se convierten en protagonistas frente al cuerpo y la falda: cruzado, en uve, halter, palabra de honor.... Larrainzar investiga todas las formas posibles de realzar el busto femenino, conteniendo siempre las líneas de unos vestidos de caída sencilla, ceñidos a la cintura y abotonados en la espalda. Las colas se insuflan con aire gracias al patronaje, y se convierten en parte integrante de la falda mediante unas estudiadas líneas de costura, que las llenan de movimiento y las liberan de la rigidez propia de este tradicional elemento.

Por último, los volantes, una de las tendencias que nunca pasan de moda y que esta temporada regresa con fuerza, tampoco faltaron entre las creaciones del modisto, que no duda a la hora de mezclar texturas para crear insospechados volúmenes.

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