Descubre ‘El arte de no amargarse la vida’, de Rafael Santandreu

El arte de no amargarse la vida, de Rafael Santandreu 

El libro

‘El arte de no amargarse la vida’ es un libro recomendado por el conocido psicólogo Walter Riso y el experto en hinduismo Ramiro Calle, que contiene un método progresivo para convertirse en alguien fuerte a nivel emocional. Rafael Santandreu sostiene en él que el actual auge de los problemas emocionales es producto de una mala filosofía de vida que, sin darnos cuenta, nos invade a casi todos. Aprendiendo a pensar de otra forma, con unos principios de vida diferentes, uno se hace más fuerte y feliz. Más de 2.000 estudios avalan la eficacia de este método. El libro describe con detalle la filosofía personal del físico Stephen Hawking y el actor Christopher Reeve, alias Superman, para aprender de ellos a ser fuerte a nivel emocional.


El libro contiene un top ten de creencias irracionales en la España actual, esto es, las mayores ideas nocivas que conforman una filosofía de vida insana y que causan malestar emocional. Algunas de estas creencias son:

1. Necesito tener a mi lado alguien que me ame, de lo contrario ¡qué vida más triste!

 2. Debo tener un piso en propiedad. De lo contrario, soy un maldito fracasado muerto de hambre.

 3. Si mi pareja me pone los cuernos, no puedo continuar con esa relación. La infidelidad es una cosa terrible que te destroza por dentro.

4. Más siempre es mejor. El progreso siempre es bueno y consiste en tener más cosas, más oportunidades, más inteligencia...

5. La soledad es muy mala. Los seres humanos necesitan tener a alguien cerca porque si no, son unos desgraciados.



El autor


Rafael Santandreu es psicólogo clínico en su propia consulta de Barcelona, ex redactor-jefe de la revista Mente Sana, profesor de la Universidad Ramón Llull y formador en el Colegio de Médicos de Barcelona.



Entrevista con Rafael Santandreu


- ¿Un libro más de auto-ayuda?
No. Este es diferente porque se trata de un método para cambiar comprobado con más de 2.000 estudios que avalan su eficacia. La nueva psicología cognitiva es una disciplina realmente científica que puede transformarte. De hecho, a mí no me gusta la gran mayoría de los libros de auto-ayuda porque no sirven, son solo una colección de ideas bonitas. Y, hasta a veces, son nocivos, como el bestseller ‘El Secreto’.

- Pero, ¿de verdad la gente puede cambiar?
Absolutamente. Yo lo compruebo cada día en mi consulta de Barcelona. Tengo un blog en Internet y la gente escribe allí sus experiencias de transformación personal. Se necesita llevar a cabo un trabajo intenso, pero se puede. En realidad, este libro pretende ser una herramienta para todos aquellos que no puedan pagarse un buen psicólogo y que deseen hacer el trabajo por su cuenta.

- Usted dice que la clave está en el diálogo interno de cada uno.
Exacto: la gente más sana y positiva tiene el hábito de no exagerar las adversidades. Las personas ansiosas o depresivas, sin darse cuenta, se ponen mal a sí mismas con lo que se dicen en su interior. Pero se les puede enseñar a cambiar.

- Usted defiende que los diagnósticos que dan los psiquiatras actualmente están todos mal.
No es eso. Lo que pasa es que yo prefiero emplear un solo diagnóstico. A todo el mundo le digo que tiene “terribilitis”. En realidad, todos los que están mal: depresivos, ansiosos, etc. lo que tienen es “terribilitis”: la tendencia a calificar de “terrible” cosas que no lo son.

- He leído que usted afirma que estar en paro no es “terrible”. Se nota que usted trabaja...
Yo lo que digo es que estar desempleado es “malo”, pero no una “tragedia total”. Mucha gente se fustiga por estar parado. Se dicen a sí mismos: “No valgo para nada, la sociedad es un asco y no lo puedo soportar” y eso no les ayuda en absoluto. Además de estar desempleados, se provocan un trastorno emocional que puede ser peor que el hecho del paro. Por cierto, sí que he estado parado en el pasado. El desempleo no es algo nuevo.

- Entonces, ¿hay que aceptar la situación y encima estar contento?
El físico Stephen Hawking, uno de mis maestros de vida, suele decir: “Quejarse es inútil y una pérdida de tiempo”. Yo he estudiado a fondo a varias personas que se caracterizan por ser muy fuertes y ellos nos demuestran que si estás positivo, resolverás todos tus problemas mucho mejor. Cada uno elige ser fuerte o débil.

- Incluso dice que ni siquiera la salud es esencial para ser feliz.
Los campeones de la salud mental eso creen y les iba muy bien con esa creencia. Stephen Hawking no tiene una gran salud física que digamos, pero es una de las personas más sanas y felices que conozco. Una vez más, cada uno elige ser fuerte o débil...

- Uff, pero eso requiere un cambio de valores y creencias radical.
Sí, lleva su trabajo, pero se puede hacer. El resultado es que, en pocos meses, la persona deja de “terribilizar” y se transforma, cambia el chip.

- Me ha gustado mucho en el libro cuando usted le dice a un paciente que se resiste al cambio: “¿qué prefieres, tener razón o curarte?”
Es que para cambiar tu forma de sentir a nivel emocional tienes que cambiar tu mentalidad de forma radical. A todos nos cuesta cambiar, por ejemplo, lo que pensamos del aborto, los toros o la política… y no pasa nada. Pero si quieres curarte de tu locura, tienes que abrir la mente y plantearte si no te has estado equivocando en cuanto a tus valores vitales. Entonces, o cambias o seguirás amargándote para siempre. Yo practico una forma de terapia muy intensa que produce grandes cambios, pero para la que se necesita una buena apertura mental.


- Usted dice que la sociedad actual produce neurosis.
Esto lo sabemos todos los psicólogos. La prueba es que cada año aumenta la incidencia de las diferentes enfermedades psicólogicas. La sociedad de hoy nos transmite unos mensajes que calan en nosotros y nos hacen débiles: produce “terribilitis”. Y la gente joven lo tiene más difícil porque maman esos mensajes desde pequeños. Cada vez vemos a más niños y adolescentes con debilidad a nivel emocional.

- En su libro, aparece una lista de las diez creencias más nocivas en la sociedad española actual y entre ellas está la idea de que “hay que tener pareja para ser feliz”.
Sí. El tema del amor sentimental está muy mal entendido en nuestra sociedad y ésa es la causa de que la mitad de los matrimonios ahora no duren más de diez años. Nos han vendido que el buen amor es el amor dependiente y es todo lo contrario. Uno está preparado para tener pareja cuando no la necesita. Una buena pareja es aquella que se puede decir: “Cariño, te quiero mucho, pero no te necesito nada”.

- ¿La dependencia es lo que hace que las parejas no vayan bien?
Exacto. El amor dependiente está lleno de tensiones y exigencias que acaban arruinando la relación. Cuando crees que tu pareja tiene que hacerte feliz, le estás exigiendo demasiado y eso te producirá amargura cada vez que algo falle. Yo creo que si Romeo y Julieta se hubiesen casado, se hubiesen separado antes de un año de vida en común.

- ¿La idea del amor dependiente nos la transmite la sociedad?
Claro. Si pones la radio en cualquier momento del día, escucharás una canción de amor que dice algo así como: “Sin ti yo muero”. Ése mensaje es muy neurótico. Yo me pregunto: “¿Por qué te mueres?” ¿Acaso te estás desangrando?” Esas ideas, que yo llamo hiper-románticas, te hacen muy débil y muy trastornado porque si, por lo que sea, pierdes a esa pareja, te vas a deprimir. Y si la conservas… habrá demasiada tensión entre vosotros porque, en realidad, le estarás exigiendo que te haga feliz.

- Usted ha desarrollado un método propio terapia de pareja basado en no exigir, ¿verdad?
El método que empleo está dando unos resultados increíbles porque parejas muy disfuncionales empiezan, en unos cuatro o cinco meses, a tratarse con respeto y cariño, a ponerse de acuerdo, a recuperar incluso el amor perdido. Y el método está basado en aprender a no exigir, sino sólo sugerir constructivamente.

- Demasiadas exigencias… Una de las claves de la salud mental es no exigirse tanto, ¿verdad?
No exigirse a uno mismo (estamos enfermos de eso en la actualidad), no exigir tanto a los demás ni a la vida misma. Muchas personas están todo el día haciendo cosas frenéticamente porque creen que deben ser grandes profesionales, buenísimos padres, tener una gran vida social o familiar, estar en forma, vestir a la moda, ser atractivos, tener una casa muy hermosa y ¡mil cosas más! o… ¡son unos fracasados!

- Por eso usted se mete con el libro El Secreto.
Sí. Yo afirmo que ese libro, que ha sido best-seller durante los últimos años, es nocivo. Añade más exigencia a las mentes de la gente. El Secreto vende la idea de que “si deseas algo mucho, lo conseguirás”. Y eso, a parte de que no es verdad, te lleva a obsesionarte absurdamente con objetivos que, en realidad, no te darán la felicidad. Lo que dará cierta felicidad es calmarte y no exigirte tanto. Para entender esto que digo, pensemos en las anoréxicas…

- Se exigen delgadez extrema.
¡Ahí está! Las anoréxicas consiguen adelgazar gracias a la obsesión. Se convencen de que la felicidad depende totalmente de ese objetivo. En realidad, consiguen adelgazar, pero con un coste mental brutal. Desear moderadamente es bueno. Desear en demasía es malo porque te genera una mente obsesiva.

- Tenemos que aceptar nuestros límites, ¿verdad?
Sí. Incluso estar orgulloso de ellos. En la actualidad, es mucho más importante la armonía que la superación personal, porque estamos enfermos de querer más y más. Así que bienvenidos sean mis fallos: soy humano y fallaré toda mi vida. Esta aceptación orgullosa de mis límites me dará paz mental. Se trata de una especie de ecología mental.

- Usted dice que habría que ampliar el concepto de ecología a la psicología
De hecho, nunca salvaremos el Planeta, nunca seremos realmente ecológicos sino hacemos primero una renuncia mental sobre nosotros mismos. No es necesario destacar ni ser una persona excepcional. La competencia personal, no soportar ser menos que el vecino es lo que nos lleva al consumo irracional.

- También me ha gustado el tema de las 20.000 adversidades. Han calculado que tendremos a lo largo de nuestras vidas esa cantidad de problemas, ¿no?
Los seres humanos tienen unas 20.000 pequeñas adversidades a lo largo de su vida: se estropea el coche en la autopista, te tuerces el tobillo andando, pierdes la cartera… Hay que tenerlo en cuenta para no amargarse porque esto no se puede evitar, aunque seas eficiente o responsable. Lo que decíamos antes: o aceptas esta realidad y dejas de exigirle a la vida o te conviertes en un cascarrabias.

- Su terapia habla de conceptos parecidos a los de la filosofía budista.
No en vano, el budismo o el zen han estudiado la mente durante milenios. Saben de lo que hablan. Los psicólogos cognitivos empleamos herramientas modernas de investigación, pero claro, coincidimos en muchos hallazgos. Muchos budistas o también cristianos practicantes me han dicho que nuestra terapia es otra lectura de sus presupuestos y me alegro de lo que vean así. Llámale como quieras: una mente sana y feliz se distingue en todas partes.

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