El rey Juan Carlos pide en su tradicional discurso navideño unidad, respeto y lealtad para hacer frente a la crisis económica

El rey Juan Carlos pide en su tradicional discurso navideño unidad, respeto y lealtad para hacer frente a la crisis económica

El Rey expresó en el tradicional Mensaje de Navidad su preocupación por el desapego de los ciudadanos" hacia las instituciones" y reivindicó la importancia de la política con mayúsculas, orientada al interés general y basada en la ética personal y social, para salir de la crisis, porque "no todo es economía". El Rey se dirigió a los españoles desde su despacho y de pie ante su mesa de trabajo, un mes después de la intervención quirúrgica a que se sometió en la cadera y que le había mantenido hasta ahora apartado de la actividad pública.   "No ignoro que la política no vive hoy sus mejores horas en la percepción de los ciudadanos; por esta razón, yo quisiera esta noche reivindicar la política, porque su papel es fundamental en la salida de la crisis", subrayó el jefe del Estado, en su alocución de Nochebuena. Ante una crisis cuyo rigor pone en entredicho el bienestar de muchas familias y genera en los jóvenes inseguridad y desánimo, "no podemos ignorar que existe pesimismo y que sus efectos se dejan sentir en la calidad del clima social que vivimos", reflexionaba el Rey, antes de advertir: "Está además generando un desapego hacia las instituciones y hacia la función política que a todos nos preocupa". Don Juan Carlos recalcó por tanto que, "frente a este pesimismo, como frente al conformismo, cabe encontrar nuevos modos y formas de hacer algunas cosas que reclaman una puesta al día". En ese contexto, reivindicó "la política grande", esa que "para destacar su dignidad y valor" se suele llamar "la política con mayúsculas", la que, "desde el gobierno o desde la oposición, fija su atención en el interés general y en el bienestar de los ciudadanos". El Rey defendió en este punto la necesidad de la política ·que se cimenta en el espíritu de servicio y se acomoda a los principios de la ética personal y social", la que "es capaz de sacrificar la satisfacción del corto plazo, a menudo efímero, para ensanchar el horizonte de sus ambiciones".

Miercoles 26-12-2012

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