Una 'start up' española ayuda a los niños a aprender robótica en el 'cole'

Los nuevos metódos de aprendizaje online se convierten en un apoyo más para el profesorado y los colegios, que se han quedado atrasados con los conocimientos de robótica y programación de la ESO

En la historia de la tecnología, el cambio acelerado es un incremento en la tasa de progreso tecnológico. Es decir: cuantos más hitos tecnológicos se alcanzan, más rápido se darán los siguientes, siguiendo una curva de crecimiento exponencial. Aunque hay infinidad de factores y aspectos subjetivos que pueden influir en esta curva, la manera en que ha cambiado el mundo desde la aparición de las computadoras en el siglo XX es un perfecto ejemplo de cómo puede llegar a acelerarse el avance de la tecnología una vez esta coge carrerilla.

ninos-app-01zVER GALERÍA

El mundo en el que vivimos ahora, tanto si nos fíamos de las previsiones de futuro como si simplemente miramos a nuestro alrededor, es muy posible que sea muy distinto del mundo en el que se moveran los 'peques' en el mañana. El desfase tecnológico entre generaciones es ya patente en casa, cuando los niños demandan acceso al mundo digital desde muy pequeñitos, y también en el 'cole', donde ha comenzado a hacerse necesario incluir temarios de programación y robótica en las clases de secundaria. Algo que en la inmensa mayoría de colegios ni se contemplaba hasta hace muy poco, y que genera un vacío en los conocimientos de los profesores que hasta ahora impartían tecnología.

"No tenemos que irnos al futuro, esa realidad ya está aquí", explica Antolín García al preguntarle por el desfase entre los conocimientos del profesorado en los 'coles' españoles frente a la realidad que viven los niños. "Tecnologías como Internet de las cosas (IoT), domótica, robótica o Big Data están en nuestro día a día aunque a veces no nos demos cuenta. Y si nuestros hijos no las aprenden van a tener una gran desventaja respecto a jóvenes que si estén bien preparados tecnológicamente". Antolín es CEO de la academia tecnológica ConMasFuturo.com y fundador del STEM SCHOOL IN-A-BOX, un método que permite a los colegios ofrecer la asignatura de la ESO de programación y robótica con materiales online, y que permite a los profesores dar una buena clase sea cual sea su experiencia.

El método surgió después que la administración crease los primeros cursos oficiales de programación y robótica para la ESO. En muchos de los más de cien colegios en los que la academia impartía clases extraescolares de programación, se detectó que los profesores carecían de los conocimientos necesarios para dar una clase completa a los niños, que estuviese a la altura del temario. "Los colegios con los que trabajábamos nos pedían que formásemos a sus profesores, pero es imposible formar desde cero a un profesor competente de programación y robótica en 20 o 40 horas", explica Antolín.

Para compensar estas carencias, desarrollaron un método de aprendizaje que en lugar de dar al profesor el papel de experto que explica, le concede el de moderador que anima, guía y conduce la clase; son los propios alumnos los que impulsan el desarrollo del conocimiento, debatiendo y participando en proyectos.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE SABER DE PROGRAMACIÓN Y ROBÓTICA?

"Es como darse cuenta de que necesitas el inglés cuando ya tienes 40 años. Será tarde", sentencia Antolín. La tarea no resulta sencilla para los profesores y colegios. Por ejemplo, el currículo oficial de la asignatura de programación y robótica en Secundaria es tan completo que incluso hay materias que los ingenieros no ven hasta llegar a la universidad. "Sin embargo, a muchos profesores les ha cogido con el paso cambiado. Hay pocos profesores de tecnología que sean informáticos, la mayor parte son de carreras sin relación con la programación, por ejemplo, biólogos o arquitectos, y se sienten abrumados con un temario tan potente en una materia que desconocen. Tendrían que realizar un esfuerzo titánico para prepararlo. Y los colegios no pueden asumir los elevados costes de una formación cara y muchas veces insuficiente para sus profesores".

"Desde hace años las empresas están preocupadas porque, a pesar del interés de los jóvenes por la tecnología, existe una creciente ausencia de vocaciones tecnológicas", explica Antolín. No hace falta mirar muy lejos: Google lleva años lanzando campañas para animar a las niñas a aprender a programar, y así ir cerrando poco a poco la brecha de género de Silicon Valley. "Cada vez menos se eligen carreras tecnológicas o ingenierías. Mi hijo lleva formándose en la academia de ConMasFuturo.com desde pequeño, y no sé si será o no por ese motivo, pero el caso es que este verano, con 15 años, se ha entretenido haciendo un curso abierto online de machine learning de la universidad de Stanford para postgraduados".

"¿Cuántos chicos podrían estar haciendo cosas parecidas y pierden su potencial porque no se les da la formación adecuada? Nos quejamos mucho de que no hay vocaciones tecnológicas y la mejor solución es una formación de calidad en los colegios". Si los colegios impartiesen el aprendizaje al nivel oficial que se les pide "se convertirían en incubadoras de vocaciones STEM y abriría nuevas y mejores perspectivas en el futuro profesional de nuestros hijos".

¿CÓMO ES EL FUTURO QUE ESPERA A LOS 'PEQUES'?

"En el futuro habrá dos castas profesionales: los bilingües tecnológicos y los analfabetos en tecnología", explica Antolín. "Algunos padres confunden manejar WhatsApp a todas horas con saber programar pero no es lo mismo consumir tecnología que entender cómo funciona. Los padres que son conscientes de la importancia de aprender a programar se buscan la vida con extraescolares o cursos fuera del colegio. Pero no todos pueden permitírselo".

Por este motivo, algunas de las tecnologías que abarca este método van desde la programación de videojuegos, Apps o arduino, modelado e impresión 3D hasta electrónica o telecomunicaciones. Una vez finalizado el curso, además, los alumnos pueden acreditar sus competencias tecnológicas con un examen avalado por la Escuela de Ingeniería de la Universidad San Pablo CEU.

Más sobre

Regístrate para comentar