¿Se puede prevenir la diástasis desde antes del parto?

La distensión abdominal que se da durante el embarazo tiene solución, aunque es importante contar con el asesoramiento de un fisioterapeuta

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Una de las consecuencias más visibles del embarazo es la diástasis: la separación de parte de los músculos abdominales (los denominados 'rectos', que se extienden desde más o menos el pubis hasta la parte inferior de la caja torácica), con rotura de la línea alba (un tejido conectivo que separa estos mismos músculos). Esta separación provoca un aumento de volumen en la zona del abdomen, además de ir acompañada de otras molestias como dolores de espalda y en la zona lumbar, o debilidad en el suelo pélvico, además de digestiones pesadas, estreñimiento, gases y otros problemas digestivos, que aparecen cuando la pared abdominal deja de ejercer su función, y las vísceras adquieren una nueva disposición.

Casi todas las embarazadas sufren diástasis a partir del tercer trimestre, ya que el útero debe crecer detrás de los músculos abdominales expandiendo con ello la línea alba que los separa. Además, es en esta etapa cuando se dan los mayores cambios hormonales que preparan el cuerpo para el parto (como la liberación de progesterona), y que ayudan a distender tanto los tejidos conectivos como las articulaciones. Es decir, aunque intentemos prevenirla durante la propia gestación (con ejercicios muy eficaces y una faja específica), siempre quedará algo de flacidez una vez superada la línea de meta que supone el dar a luz.

La tensión que se produce en el abdomen durante estos nueve meses es, además, mayor cuanto más volumen adquiere la barriguita de la mamá, por lo que los embarazos múltiples suelen ser los que provocan una distensión más evidente. Así lo aseguran desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid, desde donde sugieren trabajar la zona durante y después del periodo de gestación, para evitar en cierta medida la diástasis y corregirla del todo después de dar la bienvenida al bebé.

Esta lesión es tan común entre las embarazadas que se pueden encontrar diversos programas para preparar a las futuras mamás, aunque por norma todos suelen centrarse en reforzar la zona lumbar y el equilibrio entre el abdomen y la espalda. 'Después del parto, tanto si ha sido natural como por cesárea, se recomienda que la mujer se someta a un proceso para combatir la diástasis, ya que todas la sufren en mayor o menor medida', explican desde stopdiastásis. 'Los cuatro puntos fundamentales para hacerle frente son los ejercicios para mejorar el abdomen, el uso de una faja de contención, proteger el abdomen con músculos específicos y aprender a moverse en el día a día'.

Uno de los 'enemigos' de la diástasis es precisamente el hecho de que muchas mamás confunden este cambio en su silueta con grasa acumulada durante el embarazo, a menudo llevando a cabo ejercicios para reducirla que en lugar de fortalecer la pared abdominal, lo que hacen es empeorar la diástasis (como por ejemplo, los clásicos abdominales boca arriba). Lo recomendable, dicen los expertos, es comenzar con ejercicios diseñados por fiseoterapeutas, ya hayamos dado a luz recientemente, o hace años: la recuperación de la pared abdominal es un proceso progresivo que puede mejorarse a cualquier edad.

Los ejercicios recomendados: entre ellos el fortalecimiento del core, una de las palabras más de moda entre los entrenadores de fitness, y que engloba toda la región abdominal al completo además de la parte baja de la espalda. También las push up laterales y las sentadillas contra la pared, contrayendo los abdominales hacia la espina dorsal. En definitiva, todos los ejercicios que en lugar de llevar los músculos del abdomen hacia fuera, los contraigan hacia adentro.

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