Tres consejos sobre fertilidad para las futuras mamás

No todas las parejas tienen la misma facilidad para conseguir el embarazo


No todas las parejas tienen la misma facilidad para conseguir el embarazo. Esta realidad puede derivarse de un problema médico de infertilidad, aunque no siempre es así: hay veces que simplemente el embarazo no sucede por mucho que lo intentemos, con la consiguiente frustración y sensación de tristeza que se deriva de una situación así. Las tensiones entre la pareja se convierten en un factor más, que agrava la situación, y pone una traba extraordinaria en el camino hacia a la paternidad.

La actitud es clave en el proceso de ser padres, tanto de forma natural como si recurrimos a un tratamiento de reproducción asistida. Así nos lo recuerdan desde lainfertilidad.com, una plataforma para papás y mamás con dificultades para concebir, y desde donde subrayan la importancia de mantenerse informados sobre las diferentes patologías relacionadas con la infertilidad, sus causas, los tratamientos disponibles, los centros de terapias naturales que existen y las leyes que los regulan, así como la importancia que puede tener a veces el recurrir a un psicólogo especializado.

Una de las herramientas a nuestro alcance cuando nos encontramos en este proceso de 'querer y no poder' es la importancia de una buena predisposición y la eliminación de ciertas barreras mentales. Eva María Bernal, madre de tres hijos por reproducción asistida y asesora en reproducción, nos da tres recomendaciones en materia emocional para aquellas parejas que buscan tener un hijo, e inicialmente no lo consiguen

1. ¿Por qué nos está pasando esto a nosotros?

'Nosotros nos cuidamos, nos sentimos jóvenes y en nuestra familia todos tienen hijos' o 'todas mis amigas tienen 43 años y tienen niños, ¿por qué nosotros no?', son frases bastante frecuentes entre las parejas que no logran concebir un hijo de forma natural. 'Se trata de pensamientos que hay que erradicar'. Según la experta, este tipo de procesos mentales lleva a la persona a terminar creyendo que se trata más de una cuestión del destino que de un problema biológico.

'No deja de ser un sufrimiento que no conduce a nada. En la vida le pasan cosas a todo el mundo constantemente y nos va tocando a unos y a otros', puntualiza.

2. El problema y la solución recaen en la pareja

'Las mujeres, en general, seguimos sintiendo que todo pasa por nosotras. Es nuestra culpa no poder tener hijos. Como si fuera algo que podemos elegir y no lo estamos haciendo bien y por tanto no conseguimos'. Aunque es verdad que lo que más importancia tiene durante el proceso de reproducción es el óvulo, hay muchos otros factores que pueden entrar en juego a la hora de frustrar un embarazo, como el hecho de que los embriones se implanten o no, y que es algo que sucede completamente al margen de nuestro control. 'Tenemos que quitarnos esa culpa', asegura.

3. La incertidumbre de no conseguirlo versus la garantía de los tratamientos

Según comenta Bernal, en las parejas que se encuentran en un proceso de búsqueda del embarazo existe un intenso debate entre los pensamientos del ‘no lo vamos a conseguir nunca’ y ‘como ya hemos ido a un médico, lo vamos a conseguir’. Esto casi siempre se traduce en un proceso en que se alternan constantemente estos dos pensamientos: la incertidumbre de no conseguirlo y el hecho de pensar que la intervención de los médicos garantiza el embarazo.

Sin embargo, hay que hacer un esfuerzo para relajarse y entender que el proceso por el que se está pasando no funciona exactamente bajo el principio de causa y efecto. 'Un embriólogo me dijo hace tiempo que esto es biología, no son matemáticas', recuerda la asesora de su experiencia en el proceso de ser madre. La clave: mantener la cabeza fría y consultar con los equipos médicos las posibilidades y opciones, manteniendo una actitud realista y abierta, y sin culparnos cada vez que un tratamiento no funcione.

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