Ideas prácticas para mantener activa la mente de los niños en vacaciones

Desde hacer crucigramas a jugar con videojuegos o ir a un campamento de verano: ¿sabes cómo mantener activos a los 'peques' en verano?

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Dicen que el cerebro es como un músculo que hay que ejercitar toda la vida para que no se atrofie. No es exactamente así -el cerebro es más bien un órgano, y forma parte del sistema nervioso central-, aunque en la práctica las reglas son las mismas: para no 'dormirse en los laureles' hay que mantener la mente activa, ejercitándola siempre que sea posible. Esto es especialmente importante entre las personas de mayor edad y también en la infancia, cuando la capacidad cerebral es mucho más elástica y flexible, y la mente tiene una gran capacidad de aprendizaje.

Durante las 'vacas', la mente de los niños entra en su período de descanso anual, y es tarea de los padres compensar los ejercicios mentales que normalmente llevaría a cabo en el colegio, a fin de que los 'peques' no se olviden de lo aprendido, pierdan el ritmo de concentración y les resulte menos difícil la incorporación al cole. Así nos lo explica Toni Roca, coordinador de educación secundaria en The Oak House, quien propone afrontar el verano combinando las vacaciones con actividades estimulantes, que beneficien la actividad mental de los niños. 'Lo que no se ejercita, se oxida. Lo mismo ocurre con los conocimientos', afirma, puntualizando que 'es necesario aprovechar el verano para trabajar: no hay que dejar de adiestrar la memoria, y la capacidad de atención'.

Rompecabezas, crucigramas o sudokus, por ejemplo, ayudan a mantener la mente activa, mejorando la memoria y manteniendo en buen estado las funciones cognitivas. Los videojuegos también ayudan: el uso de los videojuegos en vacaciones no ha de ser una prohibición, aunque sí es importante rebajar los horarios de uso a un máximo de dos horas diarias. 'Las consolas fomentan la creatividad de los niños, aumentando su capacidad de psicomotricidad. Muchos incluso realizan ejercicio con ellas. Hay juegos que despiertan el gusto por la música, el deporte o el baile'.

El verano es una época ideal para fomentar la lectura y reforzar el gusto por esta actividad más allá de las obligaciones del colegio. En este sentido, es bueno dejar que los niños elijan sus propios libros, y dejarles todo el mes para que descubran el placer de leer porque sí. Lo mismo sucede con las actividades al aire libre: el contacto con la naturaleza les ayuda a aprender nuevos conceptos y estimula su creatividad. Realizar excursiones y aprender el nombre de las plantas, flores o animales forma parte del mismo proceso de aprendizaje natural que se ha puesto de moda en los últimos años. Lo mismo sucede si visitan una ciudad nueva: fomentará su curiosidad y les ayudará a mantener la mente activa.

Los campamentos tanto rurales como urbanos suelen tener programas muy eficaces con actividades y juegos educativos, además de incitarles a practicar deporte en sus días de vacaciones. El deporte es, de hecho, un gran aliado a la hora de mantener en forma la mente. Nadar, ir en bicicleta, correr mientras se juega o saltar a la comba son ejercicios fáciles que se pueden practicar cada dia, y ayudan a compensar los excesos del verano, que a veces no sólo tienen un impacto en la talla del pantalón sino también en la mente: el cerebro se resiente ante los malos hábitos nutricionales -como un exceso de dulces y alimentos procesados-, que se pueden compensar consumiendo ácidos grasos 'buenos', como los del pescado azul, el aceite de oliva o los frutos secos, todos ellos alimentos excelentes para mantener en forma la memoria.

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