Google anima a las niñas a estudiar programación

'De mayor quiero ser programadora'. ¿Por qué las niñas no se interesan tanto por las nuevas tecnologías o la ingeniería?



Chelsea Clinton, durante la presentación de la campaña 'Made with Code'

Dicen que Silicon Valley, en San Francisco, es el paraíso de las corporaciones, especialmente en el terreno de las nuevas tecnologías. Gigantes como Ebay, Apple o Google tienen su sede en este área, concentrando gran parte del capital destinado a la investigación y desarrollo del mundo en un territorio de unos cuatro millones de habitantes.

De esta demografía, especialmente la que se emplea como capital humano en las muchísimas empresas y start-ups del Valle del Silicio -'silicon' no es 'silicona' sino silicio, haciendo referencia a los chips de silicio empleados en computación-, la gran mayoría son hombres. De hecho, hace sólo unas semanas Facebook revelaba que el 77 por ciento de sus empleados de mayor rango se enmarcan en esta demografía (hombres blancos, no hispanos), mientras que en Google, solamente el 17 por ciento de sus ingenieros son mujeres.

La falta de presencia femenina en las empresas de alta tecnología es un debate que se ha desarrollado abiertamente en los últimos años, con el auge de Internet a lo largo de las últimas dos décadas. Los motivos son muchos (y muy discutidos), aunque uno de los que más se ha repetido en este tiempo es la falta de motivación que se da a las niñas en campos como la ingeniería o las matemáticas, en contraste con la inmensa cantidad de oportunidades de juegos de construcción y desarrollo que existen en el mercado infantil, que están orientados a los chicos.



GoldieBlox es una línea de juguetes diseñada para animar a las niñas a pensar como ingenieras

El debate, con raíces en los roles de género, se extiende más allá del uso del color rosa o azul en los envoltorios de los juguetes. Así parece haberlo entendido Google, que el pasado mes de junio ponía en marcha su campaña 'Made with Code': un proyecto orientado a involucrar a niñas y adolescentes en el universo de la computación. Algo que se plantea más como una necesidad que como un capricho: según la revista 'Time', en 2020 existirán en Estados Unidos más de un millón y medio de puestos de trabajo orientados a la programación, para los que sólo existen 400.000 licenciados. De ellos, el 12 por ciento son mujeres.

El proyecto de Google no es por tanto una mera cuestión de marketing: la campaña está enfocada a mejorar las perspectivas de la compañía, y permitirle reclutar al mejor personal posible. Para ello ha contado con cabezas visibles de renombre (Chelsea Clinton participaba en la jornada de presentación, dando una charla frente a un grupo de niñas), y se han invertido hasta 50 millones de dólares, que han dado como fruto la creación de herramientas pensadas para que las niñas aprendan a programar desde casa, así como campamentos de programación, que incentiven el interés por las nuevas tecnologías.



Natalie Portman también lanzó una campaña orientada a incluir a las niñas en el mundo de las ciencias

Este no es el único proyecto de este tipo que ha visto la luz en los últimos meses: en 2012, la compañía GoldieBlox hacía del proyecto personal de Debbie Sterling una de las campañas de Kickstarter más fulminantes que se recuerdan, consiguiendo los fondos para llevar a cabo sus ideas en apenas cuatro días. El objetivo: crear un línea de juguetes para niñas pensados para atraerlas al universo de la ingeniería (lo mismo que LEGO lleva haciendo desde hace décadas), animando a las pequeñas a pensar en términos espaciales, motores y de construcción. El revuelo en redes sociales llevaba a la compañía a convertirse en la primera pequeña empresa en protagonizar un spot de treinta segundos en el intermedio de la Super Bowl.

Otra que se ha involucrado en el futuro I+D de las niñas: la actriz Natalie Portman, licenciada en Psicología por la Universidad de Harvard, y que ya el año pasado animaba a las niñas menores de 14 años a elegir la rama de las ciencias, con un programa de tutorías científicas que también ganaba bastante popularidad, al coincidir con el estreno de la película 'Thor', en la que da vida a una astrofísica.

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