Diez razones para irse de campamento este verano

Los campamentos no sólo ayudan a compaginar las vacaciones con la vida laboral de los padres: también les llenan de nuevas experiencias y vuelven con las 'pilas' cargadas

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Además de la ventaja más obvia de llevar a los niños a un campamento durante el verano (es una de las mejores maneras de estirar sus vacaciones y compaginarlas con la vida laboral de los padres), existen otras muchas razones para animar a los 'peques' a apuntarse a una de estas actividades, una vez que el cole echa el cierre al curso escolar. Cuando los niños disfrutan de la oportunidad de salir de su rutina vacacional (ya sea en un campamento urbano o un art-camp, ya sea para separarse de papá y mamá por unas semanas), la experiencia suele convertirse en algo inolvidable tanto a nivel emocional como educacional, reporcutiendo positivamente en el desarrollo personal del pequeño desde una edad temprana.

¿Quieres algunas razones para apuntar a los 'peques' a un campamento este verano? Estas son las diez que nos dan desde el departamento de orientación pedagógica del colegio Brains:

1. Es divertido. El objetivo principal a la hora de elegir un campamento es siempre que los niños disfruten y vivan experiencias inolvidables. Revisa las actividades ofrecidas y procura encontrar uno que se adapte mejor a las habilidades e intereses de los 'peques': artistas, deportistas, músicos, idiomas... Volverán cargados de energía positiva.

2. En un campamento aprenden a compartir.
Un campamento de verano es el lugar ideal para compartir ideas, vivencias y conocimientos con otros niños, en un entorno muy diferente de los deberes y exámenes del cole.

3. Es una forma alternativa de aprendizaje. En un campamento, casi todo el aprendizaje es divertido, práctico y significativo, y una manera excelente de potenciar sus habilidades fuera del rigor académico.

4. Aprenden a desarrollar nuevas habilidades sociales.
Gracias a este tipo de experiencias, los niños aprenden a salir de su 'cascarón', y a hacer nuevas amistades. Las actividades veraniegas les obligarán a adaptarse a un nuevo entorno, y tener la oportunidad de desarrollar nuevas habilidades sociales al realizar más trabajo en equipo.

5. También se aprenden valores. Precisamente, es este tipo de  trabajo en equipo el que abre la puerta a una espontánea educación en valores personales (igual o más importantes que las mates o la lengua), como la solidaridad, la autoestima, la independencia o la competitividad sana.

6. La rutina y el orden también sirven en vacaciones. Aunque las actividades suelen orientarse a la diversión y el disfrute del verano, los campamentos son una prolongación de las rutinas del niño, que se alejan del caos de horarios que a veces acompaña a las vacaciones. Los 'peques' asocian así la distribución práctica de su tiempo también al período vacacional, derivando en un mejor desarrollo de la voluntad y de los buenos hábitos organizativos.

7. Prueban cosas nuevas que les valen también durante el curso. El campamento es una ocasión inmejorable para que los niños prueben cosas nuevas, que también les valdrán de cara a las actividades extraescolares a las que pueden apuntarse en septiembre.

8. Ganan autonomía. De manera natural, los niños aprenden a adaptarse a un nuevo entorno y afrontar situaciones a las que, quizás, se enfrentan por primera vez. Esto enriquecerá tanto su autonomía como su autoaprendizaje.

9. Mejora la capacidad de comunicación en familia. Al terminar su jornada, si es un campamento de verano, o la quincena, si son varios días, el niño vuelve a casa cargado de estímulos nuevos, que querrá compartir con el resto de la familia. Esto no sólo potencia y fortalece las relaciones familiares: también tendrá un efecto positivo en su manera de ordenar los hechos, seleccionar el contenido y argumentar sus ideas, enriqueciendo sus habilidades comunicativas.

10. Los campamentos ayudan sobre todo a los papás. El campamento es un plan ideal para las vacaciones del niño, para también para el resto del entorno familiar, al proporcionar un entorno seguro y fiable donde dejar a los niños cuando no podemos hacernos cargo de ellos en el largo período vacacional.

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