Aprende a controlar el estrés desde antes del embarazo

La ansiedad es uno de los problemas derivados de la incapacidad para concebir

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Ya hemos hablado de la fuerte carga emocional que conlleva un proceso de reproducción asistida para los papás y mamás con problemas para concebir. Una presión que suele estar precedida por lo que parecen incontables meses de espera, intentos fallidos y peleas, que acaban repercutiendo en el estado de ánimo de ambos, y a veces incluso en la relación de pareja.

La esperanza suele ir de la mano del desánimo o la frustración en estos casos. Una combinación que sólo sirve para añadir más tensión a la problemática de la fecundación: controlar el estrés es clave para evitar que la ansiedad pre-embarazo repercuta negativamente en el estado de ánimo o las ganas de intentarlo. Para ayudarnos un poquito, desde la clínica Ginefiv nos proponen un decálogo con los diez consejos básicos para intentar mantener las emociones de los papás bajo control, sean cuales sean los resultados.

1. Aceptar la situación. Asumir que tenemos dificultades para concebir es el primer paso para poder enfrentarse a ello. Es importante no asustarse ante las emociones que surgen de estas situaciones, y que suelen traducirse en tristeza, frustración o el sentirse abrumados. Identificar estos sentimientos y modificar los pensamientos negativos es el primer paso para controlar y redirigir esas emociones.

2. Mantener una actitud positiva. Lo más importante es saber enfocar el problema en la búsqueda de soluciones, y dejar a un lado los pensamientos sobre qué y quién tiene la culpa, ya que son múltiples los factores que influyen en la infertilidad. Centrarse en los aspectos positivos de la vida cotidiana sobre los que tenemos control, ayudará a mantener la mente clara, y reducirá en gran medida el estrés.

3. Ser realistas y darse tiempo.
Muchas veces deberemos ajustar las expectativas sin que éstas excedan las posibilidades, ya que de lo contrario cualquier mala noticia puede generar un intenso malestar. Tampoco se trata de pensar siempre en negativo: lo importante es buscar un equilibrio, adoptando las decisiones importantes en momentos en los que las emociones no estén a flor de piel, siendo objetivos y tomándonos el tiempo que haga falta.

4. Apoyarse en la pareja. Es fundamental enfrentarse a este problema juntos, afrontando conjuntamente cada decisión. Aunque cada uno interpretará la situación de manera diferente, el respeto y la validación de las emociones del otro son clave para reforzar la relación de la pareja.

5. Consultar y resolver las dudas. Mantenerse informados es especialmente importante: saber en qué consisten nuestras opciones, las diferentes fases o las posibilidades de éxito contribuye a reducir el nivel de ansiedad, y permite afrontar esta etapa con mayor seguridad. Es preferible, eso sí, consultar todas las dudas con un médico o un especialista.

6. Mantener el estrés a raya. Las mujeres que presentan altos niveles de ansiedad pueden manifestar hasta un 30 por ciento menos de posibilidades de conseguir la fecundación. Es recomendable consultar a un especialista si el nivel de estrés es demasiado alto, o si perdura en el tiempo.

7. Tener la mente ocupada.
Es importante continuar con nuestras actividades cotidianas en la medida de lo posible, así como buscar nuevos intereses o hobbies. Realizar actividades al aire libre también tiene una incidencia positiva, ya que mantienen la mente ocupada, disminuyen la ansiedad y promueven que la vida en pareja no se centre únicamente en conseguir el embarazo.

8. Buscar apoyo psicológico. La asistencia psicológica puede resultas de gran ayuda durante este proceso: además de animar a la pareja en los momentos más difíciles, un psicólogo o terapeuta puede enseñar técnicas de autocontrol para combatir mejor las situaciones de ansiedad y disminuir la carga emocional.

9. Compartir con otras parejas en la misma situación. Compartir experiencias con otras parejas ayuda a relativizar la situación. La infertilidad pasa a percibirse como un problema común, que afecta también a otras personas. No obstante, no todo el mundo experimenta de igual modo las mismas situaciones, y es importante ser críticos ante las emociones de los demás.

10. Tener un 'plan B'.
Un tercio de las parejas con problemas de fertilidad no logran tener un hijo biológico, por lo que es importante tener en cuenta esta posibilidad desde el principio. Pensar en un posible 'plan B' ayuda a sentir mayor control sobre la situación, y seguir adelante ante cualquier intento fallido. No se trata de renunciar al deseo de ser papás, sino de analizar nuestras posibilidades y decidir qué estamos dispuestos a intentar y hasta cuándo.

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