¿Qué es una 'bosquescuela'?

La primera escuela de educación al aire libre planea abrir sus puertas en Madrid el año que viene

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Alemania es uno de los principales países promotores de la educación al aire libre

Con la avalancha de dispositivos necesarios para sobrevivir a la era digital, la desconexión con la naturaleza, especialmente entre los niños que nacen rodeados de pantallas, se convierte en un problema de adaptabilidad, que parece sacado de los libros de historia tras el primer éxodo del campo a las ciudades durante la Revolución Industrial.

Quizá es por esto que en muchos países del norte de Europa, y recientemente también en España, hayan proliferado un gran número de guarderías que retroceden en el tiempo buscando los orígenes del sistema educativo previo a la 'invasión' de las máquinas. En Alemania, uno de los países pioneros en la educación al aire libre, llevan ya más de dos décadas instarurando este tipo de sistema entre algunas comunidades, con un crecimiento de casi cincuenta asociaciones por año desde su homologación en 1993, y más de mil escuelas repartidas por todo el país.

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El las bosquescuelas, las aulas se sustituyen por cabañas de madera, árboles y charcos

Su nombre: Waldkindergarten, que incorpora el concepto 'bosque' al 'kindergarten' convencional, y propone llevarse a los niños de los 3 a los 6 años fuera del los límites de las ciudades, para que se desarrollen en pleno contacto con la naturaleza, aprendiendo de ella no sólo cuando hace buen tiempo, sino los 365 días del año.

En España, la idea de cambiar las pizarras y pupitres por árboles centenarios y charcos de barro está siendo impulsada por Odile Rodríguez de la Fuente, directora de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, e hija del desaparecido ambientalista español. Bajo el nombre de 'bosquescuelas', tienen por objetivo echar a rodar a pleno rendimiento a partir del curso 2015-2016, con un primer proyecto en plena Sierra de Madrid.

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Todos los procesos educativos parten de la naturaleza

Leer, escribir, aprender a manejarse con los números o iniciarse en una lengua extranjera con 'profes' bilingües: todos los procesos de aprendizaje toman como referencia la naturaleza, cubriendo con ello las necesidades pedagógicas del sistema educativo español en este tramo. Así lo explica Philip Bruchner, otro de los fervientes defensores de la educación al aire libre, e impulsor de la creación de la primera bosquescuela española. Su modelo educativo parte de grupos de no más de 25 niños por unidad, que no se agrupan tanto por tramos de edad como por habilidades sociales, facilitando que los niños encuentren a sus compañeros de juegos de forma instintiva.

Las paredes del aula convencional se desvancecen: sólo algunas clases tienen lugar en cabañas de madera, que sirven como punto de partida cada mañana -menos los días de tormenta o si hace mucho calor-, y donde los 'peques' aprenden a conservar la energía y ser respetuosos con el entorno mediante el uso de estufas de leña, además de un baño orgánico de compostaje, con sustrato de corteza de pino.

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Las cabañas tienen un espacio reducido, para albergar clases sólo cuando es necesario

Las ventajas de desarrollar la mayor parte del currículo escolar en la naturaleza prometen mejorar la psicomotricidad, concentración y capacidad de análisis de los niños, fomentando el trabajo en equipo, y fortaleciendo su sistema inmune al mismo tiempo. Las clases aprovechan la inmensa variedad de plantas, animales, piedras y suelos como material didáctico: cada proceso de aprendizaje es diferente, y activa tanto la curiosidad de los niños como la de los profesores.

Además de las horas de juego libre, los horarios semanales incorporan paseos, talleres, picnic y cuentos, además de una excursión a un entorno fuera de clase, como un museo, un parque natural o una biblioteca.

Más información: bosquescuela.com

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