Uno de cada tres niños en España vive en riesgo de pobreza

Las familias monoparentales o con padres extranjeros, las más afectadas

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Uno de cada tres niños en España vive en riesgo de pobreza o de exclusión social. Estos son los datos que maneja la organización no gubernamental Save the Children, y que eleva el número oficial de niños y niñas en riesgo a 2.826.549: el 33,8 por ciento del total de la población infantil española. Las cifras se han desvelado al hilo de la campaña 'Y a mí, ¿quién me rescata?', donde la ONG subraya que, a pesar del compromiso del poder público, las iniciativas aprobadas hasta el momento por el Gobierno habrían resultado insuficientes para garantizar los derechos de la infancia.

'Más que en las declaraciones y reformas, es en los presupuestos generales donde se refleja el compromiso del Gobierno para abordar la situación de los niños y las niñas en un país. En España seguimos estando a la cola de la Unión Europea en inversión en infancia', explica Alberto Soteres, director de la delegación española de la ONG. De hecho, y tal como recuerda, si bien el plan nacional para la inclusión social incorpora la pobreza infantil como objetivo transversal, no hay una política específica que proteja a los niños españoles en situación de riesgo.

Cuando el núcleo familiar se encuentra en dificultades económicas, son varios los derechos del niños que se pueden ver vulnerados: el derecho a un nivel de vida adecuado, la reducción de las prestaciones sociales, el derecho al nivel más alto de salud, la inadecuación de las viviendas y alimentación de los niños, la exclusión de inmigrantes del sistema sanitario, el derecho a la educación, el derecho a ser protegidos frente a la violencia infantil, el derecho al descanso y al juego...

Todos estos derechos se recogen en la convención de las Naciones Unidas, y son clave para interpretar las normas legislativas en materia de infancia en España. Entre los años 2004 y 2012, la proporción entre el nivel de la población con ingresos elevados y el de la población con menos recursos habría pasado de ser un 5,1 a un 7,5 más alto, lo que colocaría a España en octava posición entre los países de la UE con mayor tasa de pobreza infantil. Por encima: Bulgaria, Rumanía, Hungría, Letonia, Grecia, Italia e Irlanda.

De estas cifras, serían los niños de familias monoparentales, los niños cuyos padres no alcanzaron la educación secundaria o los que proceden de familias en las que al menos uno de los progenitores es de origen extranjero, los que se encontrarían en mayor riesgo de pobreza y exclusión social. Las privaciones más comunes irían desde tener que excluir frutas y verduras de la dieta diaria de los niños, hasta no poder celebrar cumpleaños ni acontecimientos especiales, no tener un lugar adecuado donde hacer los deberes ni jugar en casa, o no haber estrenado ninguna de sus prendas ni tener más de un par de zapatos en el armario.

Garantizar la protección de los niños frente a la pobreza es una obligación del Gobierno, que parte de una decisión económica diseñada para romper el ciclo de pobreza, y sentar las bases de una sociedad más próspera en el día de mañana.

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