¡Estas navidades, cuidado con las alergias!

Durante estas fechas, muchos niños prueban el marisco o los frutos secos por primera vez



Comer fuera de casa es casi obligatorio durante la Navidad: si esta noche, o mañana, vais a comer o cenar en familia, es importante no olvidarse de las posibles reacciones alérgicas que pueden darse por descuido entre los más pequeños. Así lo advierte la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica, desde donde recomiendan a los papás y mamás extremar las precauciones durante las Fiestas.

Una de las medidas preventivas más eficaces es informar a la persona encargada de preparar la comida de las necesidades alimenticias de los pequeños, y las posibles reacciones a los frutos secos, pescados y mariscos, por ejemplo, que suelen ser más frecuentes en las cenas navideñas, y se posicionan como tercera y cuarta causa de reacción alérgica entre los niños.

Además, es aconsejable llevar siempre con nosotros la medicación necesaria en caso de que los 'peques' comiencen a manifestar síntomas alérgicos. La alergia alimentaria afecta a entre el 4 y el 8 por ciento de la población infantil, y es precisamente durante la Navidad cuando muchos niños empiezan a tomar ciertos alimentos por primera vez, como es el caso de algunos mariscos, turrones, polvorones o salsas.

Otras recomendaciones a tener en cuenta: conocer de antemano los ingredientes de los platos, evitar que los niños estén presentes en la cocina si va a cocinarse pescado, leer los etiquetados de productos envasados, vigilar que nadie ofrezca alimentos al niño sin preguntar antes, controlar los procesos de elaboración de los platos, preparar su comida en primer lugar, y cocinar y servir con utensilios diferentes

En caso de que el pequeño haya sido diagnosticado con alergia, los pediatras recomiendan evitar el alimento, pero con prudencia. El hecho de tener alergia a un fruto seco, por ejemplo, no significa que el niño deba cenar algo totalmente diferente al resto de su familia; para no aislarles, es recomendable adaptar las comidas para que todos coman lo mismo, retirando los frutos secos de la pularda o sustituyendo los polvorones y mazapanes por turrón de chocolate.

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