Diez maneras de controlar la presencia de los niños en Internet

Educar a los 'peques' es tan importante como conocer el entorno digital que manejan



Dew, xoxo, tqm... Las nuevas tecnologías son campo abierto a la imaginación a la hora de acuñar nuevas expresiones y formas de comunicación. El castellano de Cervantes se queda desfasado cuando nos introducimos un poquito en el mundo gaming, los mensajes de texto o la mensajería instantánea a través de las redes sociales. Frases que resultan incomprensibles para la mayoría de los padres, y disparan la necesidad, no sólo de educar a los más jóvenes en el uso de Internet, sino también de que los padres aprendan a conocer un poco mejor el entorno digital en que se mueven sus hijos.

Con este objetivo ha nacido el acuerdo entre The Walt Disney Company y Protégeles, el Centro de Seguridad en Internet para los menores en España, que acaban de unir fuerzas con el fin de proteger garantizar la seguridad de los más jóvenes. Un acuerdo que se fundamenta principalmente en el estudio 'Padres: de la preocupación al desconocimiento sobre la realidad digital de los hijos', y que analiza la percepción que tienen los padres del uso que hacen sus hijos de Internet.

Entre estos usos, claro, los nuevos términos y expresiones a la hora de usar el móvil o el ordenador. Los resultados: tan solo un 4 por ciento de los padres pudo identificar correctamente las cuarenta palabras testadas. Al hilo de esta investigación, desde la empresa de ciberseguridad S2 Grupo también han querido advertir sobre la importancia de educar a los menores en el uso de Internet, y más concretamente de las redes sociales, uno de los entornos en los que los 'peques' se manejan con mayor indefensión, y, a la vez, uno de los más hostiles.

El problema según ellos: los padres a veces 'relajan' su atención por simple desconocimiento. De hecho, dicen, a menudo se establece una distancia muy grande entre la supervisión que se realiza en el mundo físico y la que se lleva a cabo en el digital: hay padres que están tranquilos si ven a los niños usando el ordenador en el comedor porque los ven físicamente, sin que ello signifique necesariamente que estén exentos de peligros al otro lado de la pantalla.

Algunas de las principales amenazas: el ciberacoso, a menudo dirigido por personas cercanas al niño y que puede adquirir carácter viral en pocas horas, el sexting, o envío de imágenes con contenido erótico, y el grooming, o lo que es lo mismo, cuando un adulto se gana la confianza de un niño a través de Internet. Para evitar este tipo de conductas, el grupo ha creado un decálogo educativo, con directrices básicas para que los más pequeños utilicen Internet de forma segura.

1. Los padres deben aprender a utilizar la misma tecnología que sus hijos. Cuando los padres desconocen los entornos en los que se mueven los niños, se crea una gran distancia entre ambos, que se traduce en falta de autoridad ante ellos porque son conscientes de que los adultos no tienen experiencia en ese ámbito.

2. Utilizar contraseñas robustas. Sólo el 40 por ciento de los usuarios reconoce cambiar con frecuencia sus contraseñas. Se recomienda el uso de contraseñas robustas (aquellas que contienen letras mayúsculas y minúsculas, signos de puntuación y caracteres alfanuméricos), diferentes en cada red social, así como modificarlas con frecuencia para evitar el hacking.

3. No aceptar a extraños como amigos. Aceptar a desconocidos en las redes sociales puede suponer un grave peligro para los menores, que no saben si detrás de los perfiles hay personas de su edad o adultos. Es importante hacer hincapié sobre esto, epsecialmente hoy, cuando los más jóvenes miden su estatus por el número de amigos que tienen en Facebook o Twitter.

4. Cuidado con la webcam. Pocas familias son conscientes de los riesgos asociados a las webcams: en un ordenador hackeado, la cámara puede ser activada por control remoto aunque parezca que está apagado. Evita tener dispositivos de este tipo en la habitación de los niños.

5. No enviar fotos íntimas. Enviar fotografías de contenido erótico es uno de los mayores peligros de los teléfonos con conexión a Internet. Una vez enviada, se pierde el control sobre la utilización de la foto, lo que puede dar lugar a situaciones de chantaje o acoso.

6. Cuidado con lo que se comparte. En la red todo es público, se tarda muy poco en subir una foto, pero toda una vida en intentar eliminarla de buscadores y entornos online. Educa a los 'peques' a tener responsabilidad con lo que comparten.

7. La mejor medida de protección es la educación. El ordenador en el comedor sirve de poco si los niños no conocen cómo utilizar las nuevas tecnologías de una forma segura, qué acciones constituyen delitos digitales (robar wi-fi a un vecino o subir fotografías de otros sin su consentimiento), y los peligros a los que se pueden enfrentar.

8. No utilizar una señal de wi-fi pública. Muchas de las redes inalámbricas que los establecimientos ponen a disposición de los clientes no garantizan la seguridad suficiente para navegar con tranquilidad. En ocasiones, este tipo de redes pueden aparecer en los listados de redes a modo de 'cebos', para hacerse con el control del smartphone o portátil de manera remota. 

9. Configurar correctamente la privacidad de las cuentas en las redes sociales. De ahí que sea tan importante leer con detenimiento las opciones de privacidad de cada entorno, y escoger la más restrictiva.

10. Para evitar que nuestros dispositivos sean hackeados, es importante que el navegador, el sistema operativo y el antivirus estén correctamente actualizados.

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