¿De dónde vienen las tradiciones de Halloween?

¡Atrévete a disfrutar con los 'peques' de la noche más terrorífica del año!



Al 1 de noviembre le ha salido competencia en lo que a tradiciones se refiere: desde hace algunos años, la víspera del Día de Todos los Santos ha ido ganando cada vez más adeptos, que se animan a celebrar la noche de Halloween a imagen y semejanza de las 'pelis' y series de televisión. Una fiesta anglosajona importada casi exclusivamente a través del cine, que propone una noche realmente tenebrosa tanto para mayores como para pequeños.

La 'noche de brujas' o 'noche de difuntos' es en realidad una fiesta de origen celta, que llegaba a Estados Unidos a través de las corrientes de inmigración irlandesa a mediados del siglo XIX. Tradiciones 'de miedo' llenas de historias de brujas y fantasmas, que tienen un ancla en una antigua costumbre española -'las ánimas del Purgatorio'-, que aún sigue vigente en algunos pueblos, y que consiste en ir de puerta en puerta tocando, cantando y pidiendo dinero.

Halloween se celebra en la noche previa a la Fiesta de Todos los Santos, y no es por casualidad: etimológicamente, la misma palabra deriva de la expresión 'All Hallows' Eve', que significa, literalmente, 'la noche anterior a Todos los Santos'. Un festivo que en España se utiliza para recordar a los difuntos, visitar cementerios y llevar flores, y que suele asociarse a algunos dulces especiales de la gastronomía española, como los buñuelos de viento o los huesos de santo.

De hecho, y para los que renieguen de la tradición del 'truco o trato', la noche de Halloween tiene más de una versión castiza: el magosto o castañada es una fiesta típica del norte de la Península, en la que se vive la llegada del invierno con la recogida de las castañas. Otra tradición que también procede de los rituales celtas, y que suele acompañarse de frutas y dulces de temporada, como boniatos, membrillo, pastel de calabaza y panellets.

Para los 'peques' de la casa lo más llamativo de estas tradiciones es, claro, la costumbre de disfrazarse y pedir caramelos. Si vais a celebrar la noche de Halloween siguiendo las costrumbres anglosajonas, lo más probable es que los niños acaben con un buen montón de dulces al terminar la jornada. Para no desequilibrar la dieta de los 'peques' con un 'atracón' de 'chuches', es importante seguir algunas pautas en nutrición, que además nos servirán una vez lleguen las navidades de aquí a unas cuantas semanas.

Así al menos lo recomienda la experta en nutrición y dietética, Beatriz de Diego, que ha aprovechado estas fechas para enumerar las claves del equilibrio entre los buenos hábitos  nutricionales y este tipo de fiestas:

1. Aprovecha estos días para hacer un menú vistoso, con recetas sencillas, hervidas, cocidas o a la plancha.

2. Las verduras de temporada son las mejores aliadas de la cocina de otoño. La calabaza puede ser el centro de nuestros platos durante estos días: purés, pasteles, bizcochos...

3. El menú de la cena no debería superar el 25% de la ingesta calórica de todo el día, y debe ser de fácil digestión, para favorecer el descanso. Esto incluye los caramelos.

4. Las 'chuches' van a ser inevitables... No dejes que desplacen al resto de comidas.

5. Para los niños la bebida por excelencia es el agua, aunque en fechas especiales se puede hacer una excepción y utilizar zumos de frutas para dar un toque especial a la cena. Por ejemplo: el zumo de arándanos con su color rojo dará la nota de color a una mesa 'tenebrosa'.

6. Dedica el tiempo suficiente a cenar, disfrutando de estar sentados todos juntos y aprovechando que el 1 de noviembre es festivo en España.

7. Aprovecha la tradición para mantener una vida activa. Salir a pedir 'truco o t rato' antes o después de la cena es una ocasión estupenda para dar un pequeño paseo.

¡Feliz noche de Halloween!

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