¿Qué es exactamente la microbiota materna?

Las bacterias de la leche materna protegen al bebé desde antes incluso de nacer



El debate sobre los beneficios de la leche materna va más allá del alimento del recién nacido: la lactancia es una de las etapas fundamentales del crecimiento del bebé, y esto se debe en gran medida a los nutrientes presentes en la composición de la leche, muchos de ellos vinculados al amplio espectro de bacterias que contiene.

Tradicionalmente descrita como estéril, la leche materna es, tal y como se definía recientemente en los círculos de pediatría y maternidad, un alimento 'vivo’, rico en bacterias, que tienen un enorme impacto en el intestino infantil. Así lo explicaban hace unos días en el Congreso Nacional de Matronas celebrado en Zaragoza, desde donde los expertos en nutrición y lactancia describían el papel fundamental de estas bacterias, también llamadas microbiota materna, en la protección del bebé.

Desde reducir la incidencia de las infecciones, hasta participar en la correcta maduración del sistema inmune o incluso prevenir la caries y las enfermedades periodontales: la riqueza de la leche humana es tal, que los últimos estudios en esta dirección estarían enfocados al aislamiento de algunas de sus bacterias para emplearlas como probióticos en el futuro, y potencialmente tratar la mastitis, una de las primeras causas del destete precoz, o inhibir la transferencia del virus del sida.

Las glándulas mamarias de la madre serían así la principal fuente de bacterias beneficiosas para el bebé ya desde antes de nacer; de hecho, y según apuntan los expertos, algunas bacterias del intestino materno podrían llegar a colonizar las glándulas mamarias ya en la última etapa del embarazo a través de la conocida como ruta entero-mamaria: una conexión que se da durante las últimas semanas de gestación, que conecta la mucosa intestinal con las mamas, y que explicaría la riqueza bacteriana de la leche.

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