Pan para los niños, ¡todos los días!

El pan es un alimento completo, que equilibra el balance nutricional de la dieta infantil



Por algún motivo, seguramente porque no es un alimento que se asocie normalmente a las dietas para adelgazar que han proliferado en los últimos años, el pan ha pasado a ser uno de los principales enemigos de la alimentación de muchas familias, que ven en él un producto calórico o con poco valor.

Nada más lejos de la realidad: el pan reporta numerosos beneficios a la alimentación de toda la familia, y su consumo moderado, no sólo no incide en el aumento inmediato de peso, sino que tienen un efecto positivo a la hora de controlar los números de la balanza. Éstas y otras conclusiones son las que ha puesto de manifiesto el estudio sobre hábitos alimentarios dirigido por la Dra. Rosa M. Ortega, Catedrática de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, entre más de 500 escolares españoles de entre 8 y 13 años, y que arroja algo de luz sobre cómo beneficia el consumo diario de pan a los más pequeños.

El estudio parte así de la base de que los niños españoles consumen menos cereales, legumbres, frutas y verduras de lo que deberían, dentro de los parámetros nutricionales recomendados por los expertos. Uno de estos alimentos 'denostados' es el pan, que apenas supera las dos raciones por día, cuando lo más recomendable sería que su consumo se situase en torno a las cuatro o cinco, a fin de llegar a las seis raciones diarias de cereales recomendadas.

Lo más interesante: tras añadir dos raciones diarias de pan blanco, los niños participantes en el estudio presentaban una importante mejora de su perfil calórico, con un incremento de la energía procedente de los hidratos de carbono en lugar de los lípidos. Es decir: el consumo moderado de pan no sólo no engorda a los niños, sino que permite equilibrar sus dietas, que en la actualidad se caracterizarían por una excesiva ingesta de grasas y proteínas, y un escaso aporte de hidratos.

El consumo de pan, además, favorece la absorción de nutrientes tan importantes como la fibra, la vitamina B1 y el yodo (importantes para el funcionamiento del sistema nervioso), el ácido fólico (que ayuda a la proteger el corazón y mejora la función mental) o el zinc (importante para reforzar el sistema inmunitario).

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