Las adolescentes piden cada vez más operaciones de cirugía estética

La peligrosa moda de regalar un 'retoque' a menores de edad está cada vez más extendida



Las intervenciones de cirugía estética se han democratizado hasta el punto que cada vez son más y más las jóvenes que deciden pasar por la mesa de operaciones para someterse al bisturí. Los desórdenes alimenticios, la percepción de la propia imagen o la necesidad de proyectar un aspecto que se adecúe a los cánones occidentales son algunos de los efectos de la cultura de la imagen, que afecta muy especialmente a las menores de edad.

Dentro del grupo de edad que más demanda este tipo de operaciones se encuentran, de hecho, las chicas adolescentes, que apenas alcanzan los 18 años. El motivo: la peligrosa moda de las operaciones estéticas como regalo, que muchas veces se plantea a los padres como una manera de 'mejorar' o superar complejos, pero que en el fondo supone azuzar estos trastornos de percepción en lugar de mitigarlos.

Ya en 2009 la Confederación de Consumidores y Usuarios destacaba en un informe que el 10 por ciento de las mujeres que recurren cada año a la cirugía estética son menores de edad. Para el doctor especialista en estética, Moisés Martín Anaya, "hay que concienciar a las adolescentes y a los padres sobre los riesgos que implica recurrir a algún tipo de cirugía plástica en pleno desarrollo", añadiendo además que "aunque muchas jóvenes sufren una verdadera patología, como las operaciones de orejas o las malformaciones mamarias, el resto sólo tienen una falsa percepción de sí mismas o un ideal de belleza extremo".

La recomendación de los expertos: no 'sucumbir' a los deseos de nuestras hijas en términos de retoques estéticos, excepto en casos muy específicos, y al menos hasta que lleguen a una edad prudencial.

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