La importancia de las artes en el 'cole'

Los niños 'artistas' tienen más probabilidades de desarrollar una personalidad creativa



Aprender a tocar un instrumento fuera del 'cole', o potenciar el aprendizaje de las disciplinas artísticas dentro de las aulas, tiene más beneficios de lo que pueda parecer a primera vista: según los datos que se recogen en el informe 'Buenos días creatividad', elaborado por la Fundación Botín, una educación rica en artes aumenta en un 17,6 por ciento las posibilidades de cursar estudios superiores y de conseguir un mejor trabajo una vez finaliza la etapa escolar.

Los niños nacen con una increíble capacidad de aprender, pensar, vivir e interactuar con su mundo de forma creativa, y aprenden rápidamente habilidades complejas, que van desde la natación hasta dominar con rapidez otros idiomas si se les expone a ellos a una edad temprana.

De hecho, y en palabras de  la doctora Martina Leibovici-Mühlberger, una de las participantes del estudio, para cuando los niños empiezan a interactuar con el mundo real, comienzan los problemas que impiden su crecimiento como personas: la comparación, el etiquetado, la clasificación, la evaluación, la culpa y la crítica son algunos de ellos. Para cuando son adultos, 'han perdido más del 70% de sus capacidades innatas', sentencia la experta.

'En realidad no las pierden, sino que quedan adormecidas', matiza en el informe presentado en Madrid, y que subraya los efectos de la crisis creativa que asola a pequeños y mayores por igual. Como prueba de ello, el informe recoge algunas conclusiones del análisis realizado por la coreana Kyung Hee Kim, profesora de psicología educacional en el William & Mary College en Williamsburg (Virginia, Estados Unidos), y que parte de los datos recogidos entre casi 300.000 adultos y niños estadounidenses.

Sus conclusiones: en los últimos 20 años, los niños se han vuelto menos expresivos, menos enérgicos, menos habladores, menos cómicos, menos vitales y menos perceptivos. El informe de la Fundación Botín, primero de una serie de estudios sobre educación emocional, pretende paliar estos efectos mejorando la inteligencia emocional y la capacidad creadora de los niños.

De hecho, los logros académicos que se consiguen con una educación rica en artes indican que los estudiantes que se implican en este tipo de enseñanzas tienen más probabilidades de escribir, leer y realizar matemáticas complejas, faltar menos a clase y ser más felices en el 'cole'. Asimismo, cuando los alumnos superan los 20 años, existe una probabilidad superior al 17,6% de matricularse en la universidad, reduciendo en un 10% sus posibilidades de no estudiar. En ese tiempo, los niños habrían incrementado la posibilidad de involucrarse en actividades de voluntariado, establecer amistades más fuertes o encontrar mejores empleos.

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