Los mejores países para vivir con niños

Nueva Zelanda, Bélgica, Francia o Alemania serían algunos de los destinos más 'familiares'



Las nuevas tendencias migratorias están llevando a muchas nuevas familias a expandir sus posibilidades fuera de las fronteras de España. Pero, ¿cuáles son las mejores ciudades para vivir con los niños? ¿Dónde encontraremos mejores prestaciones y servicios sanitarios? ¿Influyen los niveles de ruido o contaminación a la hora de escoger dónde vivir, o buscamos destinos que se ajusten a nuestra cultura?

Éstas y otras preguntas se plantean cada año desde la publicación International Living, quienes elaboran una comparativa anual de hasta 191 países en todo el mundo, hasta encontrar aquellos que ofrecen una mejor calidad de vida. Un rincón alejado del mundanal ruido, donde el desarrollo de infraestructuras, seguridad, clima o actividad cultural crezcan de forma exponencial, sin que afecte al coste de la vida. En definitiva, los lugares del planeta donde es más rentable vivir, a cambio de lo mucho que tienen que ofrecer.

En este sentido, el absoluto ganador de 2011 sería Estados Unidos, al menos númericamente hablando. La inmensa nación norteamericana obtiene máximas puntuaciones en casi todos los ámbitos. Una interpretación que, sin embargo, a ojos de los editores no refleja la realidad del país: a la hora de escoger donde vivir, resultan mucho más interesantes las otras opciones de su particular top 10, encabezadas por Nueva Zelanda y seguidas de Malta, Francia, Mónaco, Bélgica, Japón, Reino Unido, Austria y Alemania.

Nueva Zelanda, en concreto, se alzaría como el paraíso para las familias que estén buscando un nuevo destino en el que echar raíces: una economía potente, al margen de la debacle económica mundial, con elevados estándares en materia de educación, sanidad y seguridad. Su as en la manga: los espectaculares entornos naturales a lo largo y ancho del país, y el respeto por la naturaleza que se inculca a los niños desde la infancia.

Otro país que brillaría por sus cualidades 'familiares' sería Francia, especialmente la zona sur cercana a Pirineos, donde aún se disfruta de los beneficios de las infraestructuras del país, a un ritmo mucho más pausado que el de grandes ciudades como París o Marsella.

En la misma línea se situaría Bélgica, el país europeo donde los cuentos se hacen realidad, y cuya economía proporciona ayudas mensuales para familias con hijos que varían entre los 115 y 317 euros por niño. El sistema sanitario belga proporciona asimismo  atención médica de primera calidad casi gratuita, mientras que Bruselas conecta esta pequeña joya del centro de Europa con aeropuertos de todo el mundo.

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