Este año, al 'cole' con fiambrera

El 20 por ciento de las familias se ha replanteado el servicio de comedor para reducir gastos


El servicio de comedor en los colegios es un gasto del que cada vez más padres prescinden, especialmente desde la subida del IVA y los ajustes en el presupuesto familiar. Una polémica que ha afectado a diferentes comunidades autónomas -el Departamento de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña, por ejemplo, ha decidido tasar el uso de los microondas así como la vigilancia en los comedores-, y que ha llevado a muchos papás a retomar la tradicional fiambrera traída de casa como la mejor alternativa a la comida del 'cole'.

Pero, ¿se conservan bien los alimentos en estos tupper? A la hora de mantener en condiciones idóneas la comida de los más pequeños, no se trata tanto de cómo afectan los cambios de temperatura o la humedad de los recipientes, sino de la higiene y de las condiciones con las que se preparan los distintos platos en casa. Te damos ocho sencillos consejos alimentarios para prepararles una fiambrera sana e higiénica

1. Antes de manipular los alimentos, lávate las manos y utiliza siempre utensilios limpios, no permitiendo que los alimentos entren en contacto con ninguna superficie que no se haya higienizado previamente.

2. Cambia de utensilios para cada tipo de alimento -o para uno crudo y cocinado-, evitando así las contaminaciones cruzadas.

3. Para platos fríos, introduce la ración en un recipiente limpio, ciérralo herméticamente y consérvalo en el frigorífico. Sácalo justo antes de salir de casa, y si se puede, procura que vuelvan a refrigerarlo de nuevo en el momento de llegar al colegio. De lo contrario, asegúrate de que el acumulador de frío mantenga una temperatura de refrigeración de, al menos, 5ºC hasta su consumo.

4. Evita platos a base de huevo, muy especialmente si es crudo, como salsas y mahonesas. Es preferible preparar, por ejemplo, una ensaladilla, y añadirle en el momento un poco de mahonesa comercial.

5. Si se trata de preparaciones calientes, déjalas enfriar a temperatura ambiente durante no más de una hora, tápalas herméticamente y guárdalas en el refrigerador.

6. Opta siempre por productos estables e higienizados: por ejemplo, quesos curados frente a los frescos, postres o lácteos industriales frente a caseros, filete frente a tortilla, etc.

7. Procura que los niños no consuman alimentos preparados con más de 48 horas de antelación.

8.
Nunca reutilices ni congeles las posibles sobras de algo preparado o cocinado fuera de casa.

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