¿Por qué es importante pasar tiempo libre con los niños?

Estrechar lazos ayuda a reforzar su autoestima y mejorar su comprensión del entorno



El concepto de tiempo libre cambia con la llegada de los hijos: pasamos de disponer de gran cantidad de horas libres dedicadas a nosotros mismos, a depender de sus necesidades y organizar en función de ellos nuestros horarios y tiempos. Saber cómo organizarse es una cuestión de práctica y, sobre todo, de aprender a rentabilizar las horas que nos deja la jornada laboral, a fin de sacarles el mayor provecho posible. Se trata, en definitiva, de transformar el tiempo libre en tiempo libre de calidad.

El tiempo que los hijos pasan con los padres no sólo repercute en estrechar su relación y lazos con ellos: les ofrece la posibildad de reafirmar su posición dentro del núcleo familiar, y refuerza su autoestima y desarrollo personal, mejorando su capacidad de absorber los valores que intentamos inculcar en ellos y mejorar su percepción entre lo que está bien y lo que está mal.

Este 'tiempo libre de calidad' se convierte así en una necesidad para los más pequeños: de lo que se trata al fin y al cabo es de fomentar la relación padre-hijo para que ellos perciban a los mayores como sus principales figuras de referencia. Ser proactivos cuando tienen dudas, ayudarles con las tareas del 'cole' o reservar veinte minutos al día de dedicación plena a charlar con ellos a cerca de sus preocupaciones, valen tanto o más que ver la televisión juntos, salir de paseo o ir al parque de atracciones en fin de semana.

La manera de encajar estas necesidades en nuestros horarios: convertir estas actitudes en una rutina, de forma que pasen a formar parte de nuestro día a día de forma natural. Es importante, además, conceder tiempo personalizado a cada niño en caso de tener varios hijos, sin olvidar el pasar algo de tiempo a la semana realizando alguna actividad todos juntos.

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