¿Qué posibilidades hay de que un niño desarrolle cáncer de piel en su edad adulta?

Los lunares son los principales indicadores de los problemas en la piel



Del mismo modo que los pequeños saben que fumar puede causar cáncer de pulmón, es importante inculcarles que no protegerse del sol puede desencadenar cáncer de piel. Las quemaduras pueden parecer solamente una irritación temporal, pero la realidad es que pueden causar daños para toda la vida. De hecho, el riesgo de melanoma se duplica al haber sufrido una o más quemaduras solares en la infancia o adolescencia.

Uno de los indicadores de riesgo son los lunares: el aumento de lunares en edad infantil puede predecir un mayor riesgo de sufrir este cáncer cutáneo, que es el más grave que existe. Según un estudio, los niños que practican deporte al aire libre desarrollan más nevus que los demás, ya que no se toman las medidas de fotoprotección adecuadas.

De este modo, los niños que han sufrido quemaduras solares tienen a menudo más de 50 lunares en su cuerpo a diferencia de los que no se han quemado. La Dra. Ana Molina, dermatóloga de la Fundación Jiménez Díaz, destaca en este sentido la importancia de que los niños asuman la fotoprotección como parte de su rutina, para lo que es fundamental la concienciación en edad escolar.

A pesar de que la concienciación a este respecto ha aumentado en las últimas décadas, los padres siguen asociando la crema solar únicamente a la playa y la piscina. De hecho, y según un estudio realizado por la Asociación Española contra el Cáncer, sólo un 32,3% de los padres percibe que su hijo está expuesto al sol en el patio del colegio, mientras que un 31,9% considera también exposiciones de riesgo las que se producen durante las actividades que el pequeño realiza durante el fin de semana.

El 80% de los problemas de piel en personas de más de 50 años son por daños producidos por el sol en edad infantil.

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