¿Ayuda el deporte a reducir la alergia en los niños?

La actividad física regular tiene un impacto positivo en su sistema inmune



Salir de casa, correr, jugar en el parque, y, sobre todo, respirar hondo. El ejercicio al aire libre no sólo es beneficioso para los 'peques' a la hora de 'despegarles' de los mandos de la videoconsola o la televisión: según informa estos días el equipo de expertos de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica (SEICAP), la actividad física actúa beneficiosamente en el sistema inmunológico, por lo que los niños alérgicos deberían practicar deporte para reducir sus síntomas y mejorar el sistema respiratorio, cardiovascular y muscular.

Una actitud que va en contra de la creencia de que los niños con alergia deben limitar sus actividades deportivas por miedo a sufrir un ataque de asma. De hecho, y según sendos trabajos presentados en el último congreso de esta sociedad científica, uno de cada cinco niños asmáticos podría tener problemas para realizar ejercicio físico, por lo que se hace necesario diagnosticarlos adecuadamente para que puedan recibir un tratamiento que resuelva esa limitación, y les permita jugar y comportarse como los niños sanos.

Incentivar a los pequeños a mejorar su condición física eligiendo algún deporte de su gusto mejora pues su calidad de vida, reduciendo el riesgo de que se produzcan crisis. Eso sí, fundamental acudir siempre antes a un alergólogo pediátrico para iniciar el tratamiento adecuado. Además, y para prevenir antes que curar, lo ideal sería practicar ejercicio en un entorno controlado, muy especialmente en época de polinización.

Factores como el aire frío, la humedad o los recintos con polvo pueden agravar los síntomas y provocar una crisis. Asimismo, existen actividades físicas más recomendables como por ejemplo el tenis, el voleibol, las artes marciales o la natación, en las que se el esfuerzo es progresivo y hay más descansos.

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