Claves para elegir un coche familiar

¿Sabes qué prestaciones debe tener tu automóvil ahora que has aumentado la familia?



Hay tantos tipos de familias como de coches: por eso cada núcleo familiar necesita un automóvil distinto en función de sus  peculiaridades; no es lo mismo, por ejemplo, una pareja con un bebé, que una familia numerosa o una familia monoparental. ¿Estás buscando el más adecuado para ti y los tuyos? Desde coches.com definen las normas básicas para elegir el coche familiar perfecto.

1. Teniendo en cuenta el número de miembros de la familia y las edades de tus hijos, piensa en las características que debería tener tu coche ideal: número de asientos, anclajes para las sillitas, puertas, espacio extra de almacenaje, tamaño del maletero…

2. Establece un presupuesto realista y, si te planteas financiar la compra, determina cuánto puedes gastar cómodamente en un pago mensual. No te olvides de incluir el coste del seguro.

3. Compara precios de coches: mira tantos vehículos como te sea posible y luego ve limitando la búsqueda.

4. Cuando tengas una lista pequeña de modelos ha llegado el momento de llamar a las puertas de los concesionarios y probar los coches. Si ya tienes sillita de seguridad para tu hijo, llévala contigo para comprobar que se ajusta a los vehículos en los que estés interesado.

5. La seguridad debe ser tu principal preocupación. No hay que escatimar en sistemas antibloqueo de frenos, reparto de frenada o tracción, sistemas de estabilidad electrónica o de seguridad de tracción. Sé consciente de que más grande no siempre significa más seguro: los vehículos que peor nota tienen en las pruebas de vuelco son los todoterrenos y las furgonetas grandes.

6. El espacio dependerá del tipo de coche que elijas: aunque parezca que tener familia es sinónimo de conducir un monovolumen (ofrecen más espacio y una mayor comodidad en los viajes), quizás el concesionario pueda ofrecer mayores descuentos en otro tipo de vehículos menos populares pero igualmente eficaces, como el sedán, el todoterreno, o los compactos monovolumen, el aliado perfecto de las familias urbanas con dos hijos o menos.

7. Por último, el vehículo familiar ha de ser práctico y funcional y adaptarse a las necesidades de cada momento, tanto al día a día como a los viajes largos: la presencia de cinco puertas en lugar de tres, la opción de una tercera fila de asientos, un maletero grande y preferiblemente con portón trasero, tapicería fácil de limpiar, guanteras, cofres ocultos bajo los asientos… Y por supuesto la opción de incorporar un lector de DVD portátil para que los 'peques' aguanten mejor los viajes.

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