Esta Navidad, cuidado con las alergias

Los dulces propios de estas fechas aumentan los casos de reacciones entre los niños

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Apenas quedan un par de semanas para el inicio de las Fiestas, y las estanterías de los supermercados y tiendas de alimentación brillan con los envoltorios y embalajes de los dulces navideños: polvorones, mazapanes, turrones y otras delicias, capaces de hacer la boca agua a mayores y pequeños, y que se han convertido en una de las tradiciones más esperadas de la Navidad.

Sin embargo, es también durante esta época cuando, y con motivo del consumo de este tipo de dulces, se disparan las reacciones alérgicas entre la población infantil, debido en gran parte al uso de frutos secos en la elaboración de muchas de estas delicias navideñas. Así lo advierte la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica, cuyo equipo de alergólogos señalan que es importante evitar ofrecer a los niños avellanas, nueces, almendras, pasas y otras variedades de frutos secos antes de los 3 años.

La Navidad es la época en la que muchos niños alérgicos prueban estos alimentos por primera vez, por lo que a veces 'debutan' durante las Fiestas con reacciones al probar dulces que incorporan frutos secos, que muchas veces se consumen fuera de casa. Según diferentes estudios, del 3 al 8 por ciento de la población infantil es alérgica a algún alimento, un porcentaje que se incrementa cada año, según los diferentes informes epidemiológicos.

La leche y el huevo son los alérgenos más comunes, seguidos del pescado, los frutos secos y las legumbres. Sin embargo, la alergia a frutos secos es una de las más peligrosas y persistentes. Para evitar llevarnos un ‘susto’ durante las Navidades: procura extremar la vigilancia sobre la composición de los alimentos, ya sean dulces, aperitivos, platos y salsas, especialmente si ya hay un diagnóstico de alergia alimentaria (los niños con intolerancia al huevo o a la leche tienen más predisposición a padecer otras alergias), y trata de que empiecen a ingerir  frutos secos en pequeñas cantidades, preferiblemente de forma triturada, y a ser posible a mediodía para poder observar los posibles efectos.

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