¿Qué alimentos nos ayudan a prevenir la gripe en los niños?

Determinados hábitos ayudan a reforzar su sistema inmunitario día a día

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Dicen que mamá prevenida vale por dos... y es que a veces no basta con abrigar a los ‘peques’ de la cabeza a los pies para que estos ‘esquiven’ las gripes y catarros a lo largo del invierno. A la hora de 'dar esquinazo' a los virus hay que hacerlo también desde dentro, reforzando un poquito cada día su sistema inmunitario, haciéndolo más resistente a las toses y estornudos que les rodean cuando están entre los mayores o en la guardería.

Si bien la infancia es el periodo vital en el que padecemos más infecciones como la de la gripe o el resfriado común (se estima que cada año un sólo niño sufre una media de ocho), mantener hábitos saludables relacionados con su día a día y su dieta nos ayudará, no sólo a prevenir, sino a reducir sus molestos efectos en caso de contagio.

En este sentido, una alimentación saludable es fundamental para mantenerlos sanos, a salvo del ataque de los virus, incorporando a su dieta alimentos que ayuden a mejorar la respuesta del sistema inmunitario y contribuyendo al buen funcionamiento de sus defensas. Según los expertos del Programa de Nutrición y Salud (NUSA), sería necesario, por tanto, incluir en la dieta de los pequeños al menos los siguientes alimentos:
  • Cinco raciones de fruta y hortalizas al día para asegurar una ingesta adecuada de vitaminas y minerales. Para conservar al máximo su valor nutritivo, es recomendable consumir la fruta entera con piel, y las hortalizas crudas, cocinadas al vapor o hervidas con poca agua
  •  Legumbres, que se deberán consumir unas dos o tres veces por semana, y frutos secos, especialmente entre los niños mayores de 3 años.
  • Leches fermentadas con L.casei, como los yogures, que reducen de manera significativa algunas de las infecciones más comunes como la otitis, la sinusitis, la gripe y la diarrea en los niños que acuden a centros de educación infantil.
  • Además de estos alimentos, es importante tener en cuenta que los niños deben beber líquidos en abundancia para mantener las mucosas bien hidratadas.

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