Viajar en familia: Botiquín a prueba de niños

¿Sabes cómo proteger a los ‘peques’ de la casa en vacaciones?



Un rasponazo, una picadura, mareos en el coche o una indigestión por helado. Cuando viajamos con niños, mil ojos no son suficientes para evitar que, en cualquier momento, se desate el inevitable ‘drama’ después de un tropiezo en la piscina o una caída con la bici. Ya tengas pensado ir a la playa, la montaña o a un destino exótico, la salud de los pequeños sigue siendo prioritaria, y nunca está de más tener a mano un botiquín familiar ‘a prueba de niños’, que se adapte a todos los posibles imprevistos. ¿Quieres quedarte tranquila? Toma nota:

Heridas: Reconocer un herida, un corte o un rasguño y curarlo al instante puede ahorrarnos horas de llantos y quejas. No te dejes en casa las tiritas, las gasas antisépticas y el esparadrapo.

Alergias: Los antihistamínicos son 'mano de santo' para los pequeños brotes, especialmente en zonas con altos niveles de polinización o en un área con especial acumulación de polvo.

Estreñimiento y diarrea: Cambia el agua y la alimentación, y automáticamente cambian las 'rutinas' de ir al baño. El estreñimiento es un imprevisto muy habitual entre los ‘peques’ durante las vacaciones: antes de optar por medicamentos laxantes, prueba a incluir más líquidos y fibra en su dieta (galletas y pan integral, cereales o frutas). Inversamente proporcional al estreñimiento, la diarrea puede ser un auténtico problema, especialmente mientras estamos en ruta. En estos casos, es importantísimo mantenerles permanentemente hidratados, y si persiste, no dudes en acudir al centro médico más cercano.

Quemaduras: La delicada piel de los niños es especialmente sensible a los rayos UVA del sol. Aplicar protección solar cada vez que entran o salen del agua no siempre es suficiente: en ocasiones, las temidas quemaduras y rojeces, hacen su aparición, con las consiguientes molestias e irritaciones. No olvides llevar siempre contigo una loción aftersun y una crema hidratante.

Dolores de cabeza: Las gafas, la gorra con visera y la sombrilla son básicas para proteger tanto la piel como los ojos y, además, evitar insolaciones. ‘Por si las moscas’, no te olvides de incluir también aspirina, paracetamol o ibuprofeno en el botiquín.

Termómetro: El eterno olvidado del botiquín de viaje, previene de visitas intempestivas a la farmacia. No te lo dejes.

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