01 AGOSTO 2011

¿Cuál es el riesgo de sufrir un ictus durante el embarazo?

Aumenta el número de accidentes cerebrovasculares entre las mamás gestantes



Obesidad, hipertensión y diabetes.
Tres factores de riesgo, cada vez más extendidos entre la población occidental, y que repercuten directamente en la capacidad de muchas mujeres de llevar a término un embarazo saludable, exento de peligros. Éste al menos es el punto de partida de uno de los estudios llevados a cabo recientemente por los expertos en epidemiología del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, y en el que se analiza el incremento de accidentes cerebrovasculares a lo largo de los últimos quince años entre las mujeres y nuevas mamás.

Y los datos, aunque sin ser significativos en lo que a la tasa total de hospitalizaciones se refiere (sólo 0.22 ingresos por cada 1.000 partos), son sin duda alarmantes: hasta un 54 por ciento más de mujeres sufren problemas de este tipo durante o después del embarazo, en datos comparativos recogidos entre 1994 y 2007. Un dato desde luego preocupante, y que apunta directamente al incremento de factores de riesgo entre la población occidental: en la actualidad, cada vez más mujeres llegan al embarazo presentando obesidad, hipertensión o diabetes, tres enfermedades que complican con su sintomatología el ya de por si complicado proceso de gestación, hasta el punto de suponer un peligro para la madre o el feto.

En estos casos, explica el estudio publicado en 'Stroke', una revista de la American Heart Association, el riesgo de sufrir un ictus u otro accidente cerebrovascular se duplica: según sus datos, las tasas de hospitalizaciones a causa de ictus aumentaron un 47 por ciento entre mujeres embarazadas y un 83 por ciento entre las recién paridas, dándose el mayor incremento entre las mujeres de 25 a 34 años, por encima de otras más mayores o más jóvenes.

Los problemas hipertensivos o las enfermedades cardiacas, combinados con los cambios que se producen en el cuerpo durante el embarazo (como los cambios en los factores de coagulación, el aumento del volumen en sangre o los cambios en la tensión arterial), serian en este caso los primeros de la lista a la hora de señalar a los culpables de los espectaculares incrementos en las tasas de ingresos por accidente cerebrovascular. La clave para evitar estos problemas: llevar unos hábitos de vida saludables antes, durante y después del embarazo y el parto, que incluyan una alimentación equilibrada y ejercicio practicado de forma habitual.
- - -

Dale "Me gusta" a nuestra página de ¡HOLA! en Facebook

Recomendaciones



Horóscopo