¿Por qué es peligroso para las embarazadas comer atún rojo?

Sanidad advierte de los peligros de éste y otros pescados entre embarazadas y niños



Ni atún rojo, ni lucio, ni emperador:
la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición acaba de endurecer las recomendaciones alimentarias en lo que respecta a las mamás embarazadas, las mujeres en período de lactancia y los niños menores de tres años. El motivo: su alto contenido en metilmercurio, una sustancia altamente tóxica presente en el fondo del mar, que se acumula en los tejidos grasos de los peces, y que, de ser ingerido en exceso, puede ocasionar alteraciones en el desarrollo neuronal del feto y en los bebés de corta edad.

Según explican desde el Ministerio de Sanidad, el metal, generado en gran parte por los vertidos de las industrias al mar, se encuentra en grandes cantidades en los peces depredadores o con larga esperanza de vida, ya que acumulan mayores dosis de mercurio en su organismo a través de los años que otras especies más ‘jóvenes’ o inferiores dentro de la cadena alimentaria. De este modo, y según sus recomendaciones, las mujeres que se encuentren embarazadas o en período de lactancia deberán, a partir de ahora, reducir su consumo semanal de este tipo de alimentos, limitándolos a un máximo de 50 gramos, y siendo siempre preferible evitarlos y sustituirlos por otro tipo de pescados.

Las restricciones, que no afectarían al ‘socorrido’ atún en lata ya que el tipo de pez que se utiliza en las conservas es blanco, también se extienden a algunas hortalizas: la alerta de sustancias a evitar en las dietas de los niños de corta de edad se amplía hasta incluir a los vegetales de hoja verde y ancha, como las espinacas o las acelgas, que acumulan más nitratos en su composición. Lo mejor: no incluirlas en los purés antes del primer año, y reducir las porciones a una diaria hasta cumplir los 3.

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