¿Cómo organizamos las vacaciones familiares?

Este verano, la mayoría de familias viajará en coche y a un destino con playa



Planificar las vacaciones de verano es la mejor motivación para hacer frente a las semanas que quedan antes de la llegada de julio y agosto. Aunque, y muy especialmente en las familias con niños, muchas veces se convierte también en un reto logístico, en el que entran en juego multitud de factores: coordinar las fechas de nuestras vacaciones con las de los ‘peques’, organizar el mejor transporte para toda la familia, buscar un alojamiento que se adapte a nuestras necesidades… Y un largo etcétera, que puede hacer de los preparativos un motivo en sí mismo para tomarse un descanso.

La organización del viaje se complica, por tanto, en el caso de familias con hijos, ya que es fundamental garantizar también la diversión de los más pequeños. De hecho, y según los datos de la agencia de viajes lastminute.com, el 94 por ciento de las familias afirma que viajar con niños determina la elección del destino, siendo los lugares con playa los ganadores absolutos a la hora de decidirse por uno u otro, seguidos de las grandes urbes y, por último, los destinos rurales.

Y es que no sólo de sol y playa se vive en vacaciones: para las familias con niños más mayores también hay cabida para las visitas y los viajes culturales. El 70 por ciento de los españoles cree posible realizar turismo cultural en familia, y cada vez son más los centros que ofrecen actividades adaptadas a todas las edades, alternando las visitas a museos y monumentos, con itinerarios y actividades pensadas para los más bajitos de la casa.

Una vez elegido el destino, acertar con el medio de transporte y el alojamiento es esencial para que las vacaciones salgan a pedir de boca. El automóvil es, según la opinión de los encuestados, el mejor medio para los desplazamientos con niños, seguido del avión. Además, en el momento de reservar un apartamento o un hotel, lo que más valoran los padres es que las instalaciones cuenten con zonas infantiles adaptadas, donde los niños puedan hacer amiguitos y divertirse pasando un verano estupendo: piscinas infantiles, zonas de juegos, monitores de animación y menús adaptados son algunas de las prioridades más frecuentes, seguidas de los descuentos especiales para familias, o la adaptabilidad y el tamaño de las habitaciones, con espacio para camas supletorias o cunas.

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