¿Cómo detectar los primeros síntomas de autismo?

Un test de cinco minutos podría ser la solución para la detección precoz



Sin ánimo de resultar alarmistas (afecta a uno de cada 5.000 niños en España), nunca está de más conocer cuáles son los síntomas que delatan la posible existencia de un trastorno del espectro autista, especialmente si somos capaces de detectarlo a una edad temprana. Mejorar el pronóstico de los ‘peques’, y controlar su comportamiento y comunicación a medida que se van haciendo mayores, supone un paso de gigante para padres y pediatras, que permitiría iniciar el tratamiento antes de los 2 años.

La necesidad de detectar estas patologías, que comienzan a manifestarse entre los 4 meses y los tres primeros años de vida, es pues fundamental, especialmente en el estadio en el que los bebés desarrollan sus primeras habilidades para interactuar y comunicarse con nosotros y su entorno. Esta detección precoz ha sido una de las razones que ha motivado a los científicos de la Universidad de California a desarrollar un sencillo test conductual, realizado en apenas cinco minutos, y que permite a los padres y pediatras establecer un patrón de conducta sobre el bebé en los primeros 11 meses.

Publicado el pasado mes de abril en el Journal of Pediatrics, una publicación mensual que se edita desde 1932 con las investigaciones en pediatría más punteras de los Estados Unidos, el estudio se ha basado en las investigaciones llevadas a cabo por 137 pediatras tras aplicar un programa de chequeo especifico a 10.479 niños; el programa, consistente en un cuestionario orientado a los padres, incluiría referencias a la capacidad de sus hijos de establecer y mantener contacto visual, además de reconocer sonidos, palabras o gestos.

De estos más de 10.000 bebes, 184 fallaron las pruebas, y necesitaron ser reevaluados cada seis meses hasta obtener un diagnóstico definitivo. En total, un valor predictivo de un 75 por ciento, que convierte el test en una de las alternativas más sencillas y sin coste alguno a la hora de la detección temprana de este tipo de problemas, permitiendo iniciar el tratamiento a partir de los 17 meses. El equipo de investigadores, que por el momento se han limitado a aplicar el examen de forma localizada, pretende desarrollarlo e instaurarlo a nivel de chequeo universal, pudiendo realizarse de forma sencilla en la consulta de cualquier pediatra.

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